jueves, 12 de enero de 2017

Suma y sigue... la violencia de género

El año 2016 ha acabado, siguiendo a feminicidio.net, con 104 casos de muertes de mujeres a manos de varones. Reconocidos por ahora como de violencia de género, 44. Un año que acabó con dos casos conocidos, en los que de palabra o de acción se dejaba al descubierto lo que se esconde detrás del problema. Uno fue la polémica desatada por el alcalde de Alcorcón, Ángel David, para quien las feministas "a veces son mujeres frustradas, mujeres amargadas, mujeres rabiosas y mujeres fracasadas como personas y que vienen a dar lecciones a las demás de cómo hay que vivir y de cómo hay que pensar". El otro fue lo sufrido por Teresa Rodríguez, líder de Podemos Andalucía, que fue víctima de una agresión sexual por parte de un dirigente empresarial.

Y recién empezado el nuevo año, dos nuevos asesinatos volvieron a conmocionarnos. Pero para algunas mentes que se creen privilegiadas, lejos de profundizar en las causas reales, el problema tiene otro cariz, como expresó un magistrado del Tribunal Supremo, Antonio Salas, que lanzó en una conocida red social una frase explicativa: "dificultad de la convivencia, la maldad de muchos seres humanos y la diferencia de fuerza física". Y aunque la reacción fue de crítica generalizada, salió en su defensa Salvador Sostres, un periodista conocido por sus exabruptos y su misoginia, que en su columna de prensa escribió: "No se trata de justificar una violencia con la otra, pero aunque la violencia que usan las mujeres contra los hombres no mata, la denuncia falsa, el chantaje de no dejarles ver a sus hijos y los atracos económicos igualmente conducen a la destrucción de cualquiera que los sufra". Y precisamente sobre la primera víctima del año otro periodista, Manuel Morales do Val, escribió hace unos días que "mujeres así se convierten voluntariamente en esclavas sexuales de posibles asesinos. Los siguen suicidamente por el placer físico que les proporcionan". Ayer mismo fue destituido de su periódico. 

Hace una semana el arzobispo Antonio Cañizares volvió con el sermón de la ideología de género, pidiendo a las Cortes valencianas que "repiensen" sobre la legislación que están preparando. 

Y hace varios días saltó la noticia de la condena de seis años y nueve meses a un catedrático de la Universidad de Sevilla por abusos sexuales a tres profesoras. Ahora el condenado ha sido retirado por la institución de su puesto de trabajo, cobrando, eso sí, el 75% de sus emolumentos. Atrás ha quedado la negativa del primer rector a recibir a las víctimas, el apoyo a su jefe de la mayor parte de los compañeros del departamento, el que el agresor siguiera dando clases con normalidad e incluso llegara a ser "premiado" con año sabático... Seis años así, mientras las tres profesoras agredidas tuvieron suertes distintas: bajas médicas, traslados a otros centros, incluso del exterior, y hasta el abandono de la docencia de una de ellas. 

Una violencia que suma y sigue. 

domingo, 8 de enero de 2017

Mario Soares, reconductor de la revolución portuguesa





















Murió ayer Mario Soares, fundador y líder durante muchos años del Partido Socialista de Portugal. Fue también un político de primera línea en su país desde la caída de la dictadura en 1974. Ensalzado por los medios de comunicación de todo el mundo -se entiende que los medios del sistema-, se le ha calificado en España en varios de ellos como "padre del Portugal moderno". No cabe duda de que fue un político relevante y, por supuesto, decisivo en la segunda mitad de la década de los setenta, en el momento en que se estaba jugando el futuro de Portugal y desde él, también el de otros países, como España.   


"La trayectoria de Mario Soares es intercambiable con la de otros líderes cooptados de España y América Latina. En la década de los sesenta, en las postrimerías de la dictadura de Oliveira Salazar y Marcelo Caeteno, el opositor Soares entraba en relación con los servicios de la CIA en Lisboa. Exiliado, en 1973 recibía ayuda para fundar bajo el patrocinio del gobierno de Bonn un 'partido socialista portugués'. Derrocada la dictadura en 1974 por el Movimiento das Forças Armadas (MFA), Soares regresaba a Portugal donde pronto pediría y recibiría ayuda clandestina directa del gobierno de EE.UU. y sus aliados europeos (RFA, Reino Unido, Francia) e indirecta a través de empresas y fundaciones alemanas  de otros países. A partir de 1976 recibió cuantiosos estipendios ocultos de otros gobernantes -Bettino Craxi (Italia) y Carlos Andrés Pérez (Venezuela)-, así como de Mitterrand y F. González cuando a su vez accedieron al control de los Presupuestos del Estado en 1981 y 1982, respectivamente. Era dinero entregado directamente a Soares para su uso discrecional, sin que de su existencia y origen tuvieran conocimiento -ni control- los órganos del Partido Socialista portugués ni los ciudadanos. Soares recibió el financiamiento clandestino a cambio del compromiso, también ocultado a los ciudadanos, de poner el partido a su disposición, cooptar a dirigentes incondicionales, marginar a los críticos hacia la política derivada de sus secretos compromisos y, desde el gobierno y ala Jefatura del Estado portugués, acabar con la influencia del MFA, marginar al Partido Comunista y reinstalar plenamente la economía y los recursos de Portugal dentro de las coordenadas de la OTAN y sus aliados -como lo estuvieron bajo el régimen de dictadura de Salazar-Caetano hasta 1974, pero desde entonces bajo un régimen de partidos". 


Esta larga cita de Joan E. Garcés (Soberanos e intervenidos, 2008: 163-164), está basada en Rui Mauro (Contos prohibidos, 1996), funcionario del PSP y miembro de la Comisión Trilateral. Me he atrevido a citarla completa, porque creo que ilustra la trayectoria principal del personaje. Reconocido internacionalmente desde su primer acceso al gobierno de su país en 1975, dado el protagonismo que empezó a tomar en el cambio de rumbo de la revolución portuguesa, mantuvo en las décadas siguientes la aureola de líder de primer orden en la política de su país.


El proceso revolucionario iniciado en Portugal en abril de 1974 alertó y alarmó a EEUU y sus aliados. Eso llevó a la necesidad de una reconducción, en la que Soares y su recién creado partido jugaron un papel decisivo. Se trataba de llevar dicho proceso desde su radicalidad de tintes socialistas, con la intención incluso de la salida de la OTAN, hacia el cauce de los regímenes parlamentarios occidentales, sin poner en duda el estado de cosas principal, es decir, el capitalismo y su alianza militar occidental. Eso se pudo ver cuando el PSP, con Soares a la cabeza, ganó las elecciones de 1975 (37,9% de los votos) y sobre todo las de 1976 (35%), mientras que los grupos defensores de la revolución se quedaron por debajo, como fue el caso del PCP (12,5% y 14,4%, en cada año) y los más radicales (4% y 4,8%).

Fue en el periodo transcurrido entre la primavera y el otoño de 1975 cuando tuvo lugar una intensa confrontación política y social, iniciada en marzo con el intento de golpe de Spínola, precisamente en las semanas previas a las primeras elecciones generales. Luego le siguieron las movilizaciones obreras en las áreas industriales y las campesinas en las regiones meridionales, con el contrapunto de las organizadas por los grupos conservadores en la mitad norte del país, donde el caciquismo, la pequeña propiedad agraria y la Iglesia Católica gozaban de mayor presencia.

Soares fue ministro de Asuntos Exteriores hasta marzo de 1975. Llegó a formar parte del gobierno presidido por Vasco Gonçalves, bajo el cual se había puesto en práctica una reforma agraria antilatifundista, nacionalizado los principales sectores económicos y descolonizado la mayor parte de las colonias. Pero dimitió precisamente cuando Spínola intentó una marcha atrás en el proceso revolucionario. A finales de año cayó el gobierno de Gonçalves y luego, en septiembre de 1976, presidiendo su primer gobierno, se inició el progresivo desmantelando de las medidas económicas y sociales adoptadas con anterioridad. 

A la cabeza del gobierno entre 1976 y 1978, en dos periodos cortos sucesivos, lo fue una tercera vez a mediados de los ochenta, para a continuación ser elegido por dos veces presidente de la república, entre 1986 y 1996. Soares fue, por tanto, el principal agente político en la reorientación de un proceso revolucionario que se había tornado peligroso para EEUU y sus aliados. Resulta lógico que a su muerte, como ya se hizo en vida, le reconozcan sus méritos. El capitalismo y el atlantismo tienen sus propios héroes, y Soares es uno de ellos.

viernes, 6 de enero de 2017

De piratas informáticos, espías y demás

Los resultados de las elecciones presidenciales de EEUU siguen trayendo cola. A finales de año la CIA lanzó la acusación sobre el origen ruso de los ataques de piratas informáticos a las cuentas de correos de los equipos de compaña de Donald Trump y Hillary Clinton. El que Wikileaks reprodujera numerosos correos relacionados con Clinton, supuso que las informaciones aireadas sirvieran para establecer una especie de conspiración contra la candidata demócrata, urdida desde Rusia y apoyada por grupos diversos.

Según recoge la agencia RT, Julian Assange, uno de los fundadores de Wikileaks, ha declarado recientemente que el responsable del fracaso electoral ha sido el propio Partido Demócrata, cuyo Comité Nacional orquestó durante las primarias una campaña contra Bernie Sanders. Se trataba de un candidato que, como se ha indicado desde distintos ámbitos políticos, podría haber competido mejor que Clinton frente a Trump en la disputa por la presidencia del país. Su perfil personal y, sobre todo, su programa de reformas contrario en gran medida al conocido como establishment estadounidense (él mismo se declara socialista) podrían haber sido dos elementos importantes para atraer a parte del voto de origen blanco y obrero que se inclinó por Trump o el que se fue a la abstención por no querer dar su apoyo a Clinton. 

Sobre las supuestas interferencias rusas, Assange ha sido categórico cuando ha dicho que "hasta un niño de 14 años podría haber hackeado los correos de Podesta", el jefe de campaña del Partido Demócrata. 

Y precisamente John McAfee, uno de los personajes más relevantes del mundo de la informática, como fundador y programador de su conocida empresa antivirus, ha descartado que Rusia haya estado detrás de esos ataques. Entre otras cosas, porque la forma que se ha utilizado ha sido muy rudimentaria. Ironizando, ha llegado a decir de los servicios de inteligencia rusos que podrían haber dicho: "¡Vamos a utilizar el código del año pasado que contiene solo un par de errores!". 

Se trataría, pues, de unos errores de seguridad muy graves, pero en todo caso consecuencia de una gran torpeza. Hasta punto que, como ha señalado el propio Macfee, "cada persona puede conectarse a la denominada web oscura, descargar los programas 'malware' necesarios y 'hackear' a alguien y así actuó ese 'hacker', quien había descargado el programa hace un año y medio y no aplicó esfuerzos para renovarlo. [Por eso] no fue un ataque informático organizado y detrás del mismo no está ningún Estado".

Ya en la edición de diciembre pasado de Le Monde Diplomatique en el artículo "El desconcierto de la 'intelligentsia' estadounidense" se daban algunas claves de por dónde pueden ir las cosas.  

Marinaleda no se rinde

Marinaleda quieren que sea el próximo objetivo. Y de nuevo, el PSOE andaluz de por medio. Todopoderoso en la comunidad autónoma, ahora le toca a Susana Díaz ejecutar, desde la Junta de Andalucía principalmente, todo lo que le dictan los poderes ocultos. La misma persona que en 2014 puso el primer obstáculo a la política de vivienda que estaba llevando a cabo la consejería que controlaba IU. La misma que, después de conseguir que se aprobaran los presupuestos para 2015, se inventó excusas peregrinas para romper el pacto de gobierno. La misma que ha sido la cabeza en su propio partido para evitar un pacto de gobierno de izquierdas en el ámbito estatal, facilitando el actual del PP. Son sólo unos ejemplos.

Ahora ha salido lo de Marinaleda. Un pueblo resistente. Y muy digno. La excusa: la finca El Humoso. Anteriormente había sido un latifundio de casi 1.200 ha. perteneciente al duque del Infantado, pero que desde 1991 fue expropiado por la Junta de Andalucía y cedida al ayuntamiento. No fue un regalo. Fue el fruto de años de luchas colectivas, con ocupaciones sucesivas, que llevaron al gobierno andaluz a ceder para que la cosa no se fuera de las manos.


Desde entonces no se ha dejado de llevar a cabo una explotación comunitaria del suelo y de los recursos generados, dando trabajo seguro y digno a cientos de familias. Como ha explicado Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde del pueblo, "hemos creado mucho empleo y hemos invertido 16 millones de euros en los goteos para el agua, la almazara de aceite, la industria agroalimentaria, en llevar a cabo mejoras en el cortijo…". 


Un mal ejemplo para el sistema y sus capataces, que sólo entienden de propiedad y gestión capitalista. Desde la consejería de Agricultura, haciendo uso de la ley de reordenación del sector público de 2011, se pretende que el ayuntamiento compre la finca. Y desde éste se le ha contestado que lo principal no es la titularidad, sino el uso y la forma cómo se hace: "un bien productor de alimentos y no algo para comercializar y con lo que especular". Y buscando enfangar más el caso, se habla de una deuda con la Junta de Andalucía por el uso de la finca y se amenaza con el fin de las ayudas de la UE.


Sánchez Gordillo lo tiene claro: "Si la Junta quiere desalojarnos, antes tendrá que meter en la cárcel a todo el pueblo".

miércoles, 4 de enero de 2017

Lo que hay detrás del caso del rector Suárez


A finales de noviembre dediqué una entrada ("Rector plagiador") al caso de Fernando Suárez, rector de la Universidad Juan Carlos I, denunciado en un primer momento por haber plagiado descaradamente varios trabajos realizados por otras personas. Me he seguido informando y lo que se iba publicando no sólo incidía en las denuncias, apuntando a su propia carrera académica, como la tesis doctoral y la promoción jerárquica, sino a una trama de corrupción que abarcaba a más personas. 

Acabo de leer un artículo demoledor en Cuarto Poder titulado "¿Qué hacer con el 'caso rector Suárez'?", y firmado por Sebastián Martín y Bartolomé Clavero. Ambos, profesores universitarios  y precisamente de la especialidad del señor Suárez, la Historia del Derecho. Repito: demoledor. Son tan categóricos en los argumentos y tan rotundos en las palabras, que abren en canal un problema gravísimo, que afecta, según mi parecer, a la credibilidad del sistema universitario español, en primer lugar, y al propio sistema político, en segundo lugar. He añadido esto último porque creo que lo expuesto por Martín y Clavero, sin decirlo tan taxativamente, sí lo expresan en la argumentación. Pero vayamos al grano.


Lo evidente


Empiezan diciendo que el caso que nos ocupa "ha puesto de manifiesto insuficiencias y debilidades de los mecanismos necesarios para defenderse frente a malas prácticas características del ámbito de la enseñanza y la investigación superiores, no decimos que imperantes en el mundo universitario". Consideran que para defender a Suárez o evitar que pueda ser investigado, se ha abusado "de principios como el de la presunción de inocencia y el de la autonomía universitaria".


Sobre lo primero, la presunción de inocencia, consideran como "un auténtico despropósito" hacerlo valer, dado que hay "evidencias contrastadas de malas prácticas, puestas de manifiesto por medios periodísticos y difundidas por redes sociales". Tales evidencias son, por tanto, "hechos manifiestos (...) socialmente probados", sin menoscabo de lo que pueda posteriormente decidir la justicia sobre sus consecuencias. Y de una manera sucinta exponen las evidencias/hechos manifiestos/pruebas convincentes que concurren: "no es que [Fernando Suárez] haya cometido algunos plagios; es que ha construido su carrera sobre la base de la falsedad y el fraude. Asistido por un equipo de paniaguados, ha elevado sobre unos cimientos de depredación de obras ajenas, un currículum académico que le ha permitido graduarse como doctor y acceder a cátedra universitaria como camino, además, hacia el rectorado". Tremendo. 


La trama de corrupción


A continuación se refieren ya no al caso particular del señor Suárez, sino a una trama de corrupción, perfectamente trazada y puesta en práctica con eficacia, donde están involucradas personas e instituciones, lo que agrava aún más el caso. Aun cuando no sepamos todavía "los nombres de quienes han perpetrado las obras plagiarias suscritas por el rector, sí se conoce la identidad de aquellos que han organizado la operación". 


El primero que se menciona, que califican de "principal agente", es Luis Suárez, padre de Fernando, catedrático ya jubilado y presidente en su momento de la Fundación Francisco Franco. El segundo, calificado de "más eficaz, por tener cierto control del escalafón al que pertenece la cátedra del rector", es José Antonio Escudero, también catedrático jubilado y también franquista. Y el tercero, Rogelio Pérez Bustamante, catedrático en trance de jubilación, del que se dice que su posición es la "de coordinación de plagios". Son, por tanto, personas que se merecen también el "entredicho social", por ser quienes han promocionado al señor Suárez en la función pública y pueden haber cometido "actos de prevaricación, al proponerlo sabedores de que no reunía los méritos requeridos". También, añaden, serían quienes incluso "han conspirado para prevaricar intercambiando favores a varias bandas para otras promociones en universidades y en reales academias".


Y aquí viene uno de los grandes problemas, porque, dada naturaleza penal del caso, para poder profundizar en lo ocurrido debe entrar en escena la "acción de la justicia que ha de operar con completa independencia del entredicho social". Y no sólo, también deben entrar en escena "las administraciones públicas, la del Estado, la de la Comunidad Autónoma de Madrid y la propia Universidad Rey Juan Carlos".


Los delitos


Entrando de lleno en las situaciones que pueden conllevar delitos, la primera donde consideran que se puede intervenir es sobre el ingreso y promoción en la función pública "en base a méritos falsos" por parte del señor Suárez. Eso conllevaría que se pudieran revisar "los actos administrativos de sus sucesivas acreditaciones". Basándose en la Ley del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, se podría actuar de oficio, sin menoscabo de garantías, hasta que se iniciara la intervención por vía judicial sobre "las presuntas conductas delictivas que se hayan podido apreciar".


La prevaricación sería la segunda situación. Aunque es difícil de probar, dada su naturaleza, pues "requiere la conciencia de actuar injustamente", Martín y Clavero consideran que "se cuenta en todo caso con bastantes indicios". Y aquí salen a colación los nombres de Rogelio Pérez Bustamante, presidente del tribunal que evaluó la tesis del señor Suarez, y José Antonio Escudero, presidente del tribunal que le habilitó como catedrático. El primero, además, el autor más plagiado en la tesis, y el segundo, "el muñidor de los votos que formaron la mayoría necesaria al efecto". 


La tercera situación, relativa a los plagios en sí mismos, resulta más complicada a la hora de traducirla en delito. Y no porque no haya evidencias sobre lo ocurrido, que son muy claras, sino porque "el Código Penal se muestra complaciente con el plagio". Nada menos: disponemos de una legislación blanda en un asunto que no es baladí en campo del conocimiento superior, al que en teoría pertenece el mundo universitario. En efecto, "El puro plagio en el ámbito académico resulta que, a primera vista, no parece constituir delito en España" y a lo sumo entraría en la jurisdicción civil, como daños morales. 

Aun con ello Martín y Clavero son rotundos cuando dicen que "la exclusión de la vía penal puede y debe discutirse, diga lo que diga la interpretación predominante, poco sensible, del Código Penal". ¿Por qué? Así lo razonan: "¿No hay ánimo de beneficio económico cuando Suárez debe al plagio el sueldo de profesor y los suplementos de investigación y del cargo como rector, emolumentos todos devengados del presupuesto público? ¿No ha habido perjuicio de tercero cuando se ha estorbado el acceso a cátedra a personas capacitadas promocionándose la incompetencia en el ámbito de la enseñanza pública? El perjuicio no sólo se produce a plagiados y desplazados, plagiadas y desplazadas. Y en el haber del beneficio propio no se menosprecie la explotación política del capital social logrado desde una posición académica ilícitamente alcanzada".


En cuanto al tráfico de influencias, se dispone de claros indicios en el caso del señor Suárez, dada la connivencia interesada existente con las administraciones, tanto central como regional, existiendo "base para la intervención del fiscal y, por ende, de la justicia". 

Por último, se menciona una quinta situación que puede conllevar un nuevo delito: el de omisión del deber de perseguir los delitos, "que también figura en el Código [Penal] entre los que se cometen contra la Administración pública". Y aquí involucran no sólo a agentes académicos, sino también políticos. Por ello consideran un despropósito que "se refugien en la ocurrencia de que carecen de competencias, porque la autonomía constitucional de la Universidad implica que el rector sólo responde ante la comunidad universitaria y sus órganos corporativos". 

La pasividad de las instituciones

En un caso tan grave, que afecta no sólo a una persona, Martín y Clavero denuncian "la pasividad o la contención inexplicables de las instituciones, tanto de la política y de la justicia como del propio mundo universitario". 

Uno de los problemas deriva de una variable de gran peso: el Partido Popular. Precisamente el partido que tiene la responsabilidad en los niveles administrativos central y autonómico, donde está inscrito el caso del señor Suárez. El que no haya reaccionado, siendo algo que les compete, guarda relación con unas, al menos, malas prácticas donde, al menos, gente del entorno del partido está involucrado. Pero para no dejar la responsabilidad sólo en el PP, Martín y Clavero critican la falta de iniciativa en la Asamblea de Madrid, que sí puede intervenir dada la relación económica existente entre la Comunidad y la Universidad Rey Juan Carlos.

¿Y qué está ocurriendo en el propio mundo universitario? ¿Por qué tanta pasividad? ¿Por qué, como dicen Martín y Clavero, habiendo excepciones, las hay "contadas y tímidas para la envergadura del asunto"? ¿Por qué subrayan que este caso "es una señal de alarma"?

Resulta evidente que implícitamente están apuntando a un mundo donde puede que haya muchas más cosas y más casos turbios. Existen silencios cómplices. ¡Ay, las universidades españolas! 

martes, 3 de enero de 2017

Trillo y la responsabilidad del accidente del Yak 42

Ocurrió hace casi diecisiete años, en 2003. Puede parecer mucho tiempo. Así lo ha dicho el señor Mariano Rajoy. Fue un accidente de avión, un Yak 42, donde perecieron 75 personas, en su mayoría militares españoles. Regresaban de Afganistán, tierra de guerra, pero una montaña en Turquía acabó siendo su primera tumba. Al principio, como siempre, el dolor de los familiares y las muestras de dolor del gobierno y los jefes militares. Por aquel entonces, con José Mª Aznar al frente y con Federico Trillo, como ministro de Defensa. Luego se fueron sabiendo más cosas. Nada buenas. Porque se trataba de un avión contratado a una empresa ucraniana y sus condiciones no eran buenas. Porque las denuncias de los familiares llevaron a descubrir verdaderas chapuzas en la identificación de las víctimas. Porque las primeras investigaciones judiciales que apuntaron a una imprudencia en la contratación del avión y otros tantos. Porque el ministro Trillo empezó a lanzar balones fuera, como si todo hubiera sido un error humano y buscando tapar las miserias. Como hizo ese mismo gobierno un año antes en el naufragio de un petrolero frente a las costas gallegas y un año después con motivo del atentado yihadista en Madrid. Después de tres largos procesos judiciales, con muchos ángulos y recovecos, la cosa quedó en el archivo del caso principal, el que afectaba a los mandos militares y de Defensa. Fue después ratificado por el Tribunal Constitucional. Hoy, sin embargo, se ha hecho público que el Consejo de Estado responsabiliza al ministerio de Defensa por lo ocurrido. Se dice que conocía indicios de riesgo en los vuelos, pero no actuó debidamente. Hoy también los grupos de la oposición y los familiares han pedido la destitución de Trillo como embajador en Londres. Para Rajoy, que por entonces formaba parte del gobierno, lo ocurrido pasó hace mucho tiempo. 

El magistrado, las mujeres y la maldad del ser humano

Antonio Salas, magistrado del Tribunal Supremo, la ha liado. Tras el asesinato de una mujer (la primera del año) por su antiguo compañero, ocurrido en Rivas el pasado día 1, escribió una serie de mensajes en una conocida red social donde dejó constancia de su interpretación de la violencia de género.

El primer mensaje que lanzó fue: "dificultad de la convivencia, la maldad de muchos seres humanos y la diferencia de fuerza física. Para luchar contra eso estoy el primero". Luego le siguió: "Yo entiendo que no se puede generalizar sobre las causas. Si la mujer tuviera la misma fuerza física que el hombre... no pasaría esto".

La cadena de reacciones no se dejó esperar y miles han sido los mensajes que se han ido sucediendo, incluidos algunas contestaciones suyas: "Sí pero la maltratadora también. Aunque son muchas menos. Hay mucha cifra negra porque el hombre no denuncia"; "Algunas mujeres, aunque muchas menos, niegan esos dchos al hombre. Yo lo he visto en los Jusgados"; "La idea de posesión, o incluso de propiedad, es muy peligrosa, pero se da en ambas direcciones"...

Conocido por su defensa de la modificación de la ley contra la violencia de género, considera que debe haber igualdad de penas independientemente de los sexos y debe eliminarse el agravante de violencia de género. Durante estos días ha insistido en ello: "Tengo derecho a equivocarme y a pensar que si es una mujer la maltratadora debe castigársele igual".

Cuando se le ha indicado la necesidad de que se desarrolle en la sociedad una formación de género para poder entender la realidad de este tipo de violencia, su contestación no ha dejado lugar a dudas: "No creo necesitar formación en género. Siempre he respetado por igual a hombres y a mujeres. Pero tengo preferencia por las primeras. De nacimiento".

¿Para qué seguir?

¡Qué vértigo por cómo están las cosas!

La encuesta de El Mundo refleja que el electorado del PP y de Ciudadanos prefiere a Susana Díaz. El de PSOE y Unidos Podemos, a Pedro Sánchez. El del propio PSOE, en un 53,8%, prefiere a Sánchez frente a Díaz, que se queda con el 34,7%. El electorado de los otros grupos políticos, en su mayoría nacionalistas, prácticamente reparte por igual los apoyos (37,3%, para él y 36,6%, para ella), pero no se pronuncia en un nivel alto (26,1%). 

El Confidencial ha desvelado que (cierto o no) Sánchez tenía pactado en secreto con Podemos un gobierno de izquierdas, apoyado por los grupos nacionalistas. Y añade que el plan se desbarató cuando se inició la operación de descabezamiento del que fue secretario general. 

Las elecciones de EEUU dieron en noviembre pasado la victoria a Donald Trump; en Francia los sondeos apuntan al Frente Nacional como partido más votado en la primera vuelta; a principios de diciembre estuvo a punto de acceder a la presidencia de Austria el candidato de extrema derecha; en junio la opción del Brexit salió ganadora en el referéndum de Gran Bretaña; los partidos de extrema derecha ganan elecciones o posiciones en buena parte de los países europeos, sobre todo de la parte oriental...

Aquí, en España, el PP sube poco a poco en los sondeos, a costa, eso sí, de Ciudadanos y el PSOE. La suma de PP y Ciudadanos, como ya se reflejó en las elecciones de junio, sigue siendo superior a la de PSOE y Unidos Podemos. Si, además, el electorado del PSOE está dividido entre susanistas y sanchistas, la suma de la moderación y la derechona aumenta la distancia con respecto a lo que potencialmente suma la izquierda. 

Entre los grupos nacionalistas la cosa es compleja también. El PNV está virando al pragmatismo y la moderación de los años ochenta y primeros noventa, sin importarle con quién pactar. En Cataluña, el PDC, escorado ahora hacia el independentismo, demasiado tiene con sobrevivir después del castigo sufrido por lo de Pujol y su familia. Mejor lo tiene electoralmente ERC, pero está por ver cómo administra su primacía de cara a los meses venideros: ¿proseguir en la hoja de ruta soberanista marcada en JxS o abrir un escenario nuevo de acuerdo con el estado en base a una consulta pactada? Bildu-EH, en parte salvada tras las elecciones de septiembre, ha de posicionarse más claramente. 

Derivados cruelmente hacia el neoliberalismo descarado con los gobiernos de Zapatero y, sobre todo, de Rajoy, ¿hacia dónde nos quieren llevar en lo que atañe a los temas preferidos por la extrema derecha rampante de Europa y EEUU? Y en cuanto a la política territorial, ¿se pretende seguir en la cerrazón neocentralista made in PP y aledaños?

¡Qué vértigo!

La resistencia y los logros de Nicolás Maduro y su gobierno (siguiendo a Ramonet)

Hace un par de días Telesur público en su edición escrita digital un artículo de Ignacio Ramonet titulado "Las 10 victorias del presidente Maduro en 2016", hoy reproducido en Rebelión

Parte de tres factores negativos para la revolución bolivariana cuando se inició 2016: la victoria de la oposición en las elecciones de diciembre de 2015, la fuerte caída de los precios del petróleo y la declaración del presidente Obama sobre Venezuela, al que calificó de "inusual y extraordinaria amenaza para la seguridad nacional y la política exterior" de EEUU.

A ellos se pueden añadir otros tres: la intensificación de la guerra mediática contra Maduro y su gobierno, que llegó a extremos superiores a Chávez; un contexto político regional regresivo, en especial en Brasil, donde se escenificó un golpe institucional contra la presidenta Dilma Rousseff; y la fuerte sequía, la mayor desde 1970, que afectó a un país cuya producción de electricidad depende en un 70% del agua.

Dos fueron los errores garrafales cometidos por la oposición política, lo que ha la ha debilitado en su ascenso, en los dos casos relacionados con temas jurídico-políticos. Uno fue su ignorancia del Tribunal de Justicia Superior, máxima autoridad en la interpretación de la Constitución, que la llevó a ser acusada de desacato, después de no haber hecho caso a varias advertencias acerca de la presencia en la Asamblea de tres parlamentarios suspendidos cautelarmente en su nombramiento por haberse cometido irregularidades en su elección. El segundo error derivó de una nueva ignorancia, en este caso en los procedimientos a seguir en el proceso de revocación del presidente, vulnerando artículos importantes de la Constitución.

Pero quizás lo más importante haya sido la acción del presidente y su gobierno. Sintetizada precisamente en lo que Ramonet denomina "las 10 victorias" y que son las siguientes:

1) el plan de ahorro energético, tanto en el consumo de electricidad como en el de agua;
2) las mejoras en el abastecimiento alimentario, subvencionando a las personas en vez de los productos, que estaba generando la especulación y la escasez;
3) el paso de una economía rentista a otra productiva, fomentando la producción nacional;
4) la formación de los Comités Locales de Abastecimiento, con la entrega de bolsas de alimentos a los sectores sociales más desprotegidos;
5) el reforzamiento del gasto social, que ha alcanzado la marca del 70% del presupuesto nacional, afectando en especial a la sanidad;
6) la extensión de las pensiones de jubilación, que alcanzan ya al 90% de las personas mayores;
7) la entrega de 359.000 nuevas viviendas, sumando ya cerca de un millón desde el acceso de Maduro a la presidencia;
8) el logro de impedir que la OEA, bajo presión de EEUU, condenara al gobierno de Venezuela;   
9) el éxito obtenido en la organización de la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en la venezolana de isla Margarita;
y 10) el esfuerzo diplomático para conseguir entre los países productores de petróleo, de la OPEP  o no, la reducción de las exportaciones, lo que ha permitido la recuperación de los precios, que han pasado de 26$ a 45$.

Un artículo excelente y clarificador de quien fue hasta hace poco director de Le Monde Diplomatique. Una muestra de cómo se combate con argumentos sólidos la manipulación ideológica llevada a cabo principalmente a través de los medios de comunicación del sistema. Una forma de poner en evidencia lo que desde hace un tiempo viene denominándose como postverdad, esto es, la práctica sistemática de la mentira, acompañada de un comportamiento (pseudo) intelectual puesto a su servicio, que distorsiona la realidad de tal manera, que acaba siendo falseada.

domingo, 1 de enero de 2017

1917, un fecha trascendental

Días pasados se recordaba el 25 aniversario de la desaparición de la URSS. El día 8 los presidentes de las repúblicas de Rusia, Ucrania y Bieolorrusia firmaron un pacto que lo sellaba en la localidad bielorrusa de Belaveyskiia, y doce días después, el 20, Mijail Gorbachov presentaba su renuncia como su último presidente. Lo hizo delante de Boris Yeltsin, presidente de la Federación Rusa, en una escena reconocida donde la humillación estaba presente en el ambiente. Se ponía fin a un cúmulo de situaciones iniciado el año anterior, cuando varias de las repúblicas integrantes de la URSS se fueron desgajando sucesivamente. 

El mismo mes de diciembre de 1922, 69 años antes, había sido el momento en que había nacido formalmente un nuevo estado, al que se dio el nombre de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Era heredero, por un lado, de la mayor parte de los territorios del antiguo Imperio Ruso, y, por otro, del proceso revolucionario iniciado en 1917. 

Estamos en el año del primer centenario de una revolución que marcó la historia por unas cuantas décadas. Lo que ocurrió en 1917 puso al mundo, en mayor medida el occidental europeo, patas arriba. En medio de una guerra feroz (la Gran Guerra, como se la llamó entonces) ocurrieron muchas cosas, en distintos momentos, desde que el zar se vio obligado a abdicar en febrero hasta que en octubre-noviembre la insurrección armada dirigida por el Partido Bolchevique abrió el camino hacia una situación radicalmente nueva.

Queda mucho tiempo en los meses venideros para ir rememorando más detalladamente lo que ocurrió en 1917. Una fecha trascendental, de referencia preferente en la historia, como lo fue, por ejemplo, 1789. Desde entonces el mundo fue muy diferente. Como también lo fue 1991. Y es que en los humano, construido socialmente, nada es eterno.