viernes, 14 de agosto de 2026

Francisco Javier Verdejo sigue en nuestra memoria medio siglo después de su asesinato

 

Estamos en el 50 aniversario del asesinato de Francisco Javier Verdejo, militante de la Joven Guardia Roja (JGR), ocurrido en la noche del 13 al 14 de agosto de 1976 en Almería. A  lo largo de lo que va de año se han ido sucediendo diversos actos en su memoria. El pasado 11 de abril publiqué una entrada con motivo de los actos de homenaje organizados en Granada, de cuya Universidad era estudiante. En años anteriores también lo he recordado en varias otras. En enero de 2020 lo hice en el artículo "Víctimas de la represión franquista (recuerdos de mis años jóvenes)", dedicado a las víctimas mortales de militantes del Partido del Trabajo de España (PTE) y organizaciones afines, como era la JGR. He aquí algunas de las líneas:

"Durante el verano de 1976 me encontraba trabajando en Madrid y participé en algunos de los actos organizados en honor de Francisco Javier Verdejo. Recuerdo una misa en el barrio de Vallecas y la posterior manifestación. Era muy propio en aquellos años que se celebraran esos ritos religiosos, en cierta medida por el papel antifranquista que estaba llevando a cabo una parte de la Iglesia Católica. En los barrios de Madrid había, además, curas que se reconocían como comunistas. Durante uno de los momentos del acto el cura que ofició el funeral pronunció las palabras "pan, trabajo y libertad", que era la consigna que mejor nos identificaba a partidos como el nuestro o la ORT. Luego, desde el primer momento de la salida del templo hubimos de soportar una carga policial y a lo largo de la tarde se fueron sucediendo otra más".


Recuerdo de un poema de Gabriel Celaya 

Francisco Javier Verdejo, como militante de la JGR, también lo era de la Asociación Democrática de la Juventud (ADJ). Unas semanas antes de su asesinato una delegación de esa asociación de San Sebastián se entrevistó con el poeta vasco Gabriel Celaya, que le dedicó el poema "Palabras de un viejo gudari a los jóvenes vascos". Fue publicado en El Correo del Pueblo (n. 48, 6 -07-1976), que era en esos momentos el órgano de prensa del PTE. Sirvan los versos que lo componen como un homenaje:
 
Recuerdo los momentos difíciles y amargos:
las batallas de Junio junto al bosque
mojado y rezumante, saturado
de perfume silvestre y Primavera.
 
Sonaban tartamudas e implacables
las ametralladoras enemigas.
Sonaban y sonaban como un morse
los tecleos que matan sin pensarlo.
Caían mis amigos uno a uno.
 
Yo estaba como tonto, suspendido
en algo que, aún lejano, ya era claro.
Porque es cierto, no estábamos vencidos.
Y en vosotros que aún no habíais nacido
estábamos ya en germen revividos.


Poemas y canciones

Hace años hice una recopilación de poemas dedicados a su figura. He seleccionado varios para la ocasión. Los hay del momento en que sucedieron los hechos y otros son posteriores. Dos, además, se han musicado: "Pan, Trabajo y Libertad", de J.M. Carrillo, con interpretación del grupo Gente del Pueblo; y "Arenas y metralla", de Joaquín Recio, con voz de Lucía Socam. 

Coplas  de Juan Panadero en la muerte de Javier Verdejo

1
Salió ilusionado un día,
salió aquella madrugada
a escribir lo que quería.
 
2
Y pensó que en la ciudad
todo era muro, pizarra,
pared de la libertad
 
3
¡Oh, muros libres al viento,
paredes para gritar
la rabia o el descontento!
 
4
Pero hasta un muro cualquiera
sin libertad puede ser
hoy lo que la muerte quieras.
 
5
Alzó la mano y pintó
una P… Lo que seguía
la muerte se lo impidió.
 
6
Y no fue PAN ni TRABAJO
ni LIBERTAD ni AMNISTIA
lo que la muerte le trajo.
 
7
Que todavía en España
no es la guadaña del trigo
la que afila su guadaña
 
8
Porque hay sombras que aún agitan
esas sombras que en las sombras
más tristes la precipitan.
 
9
Pintad con mano segura:
la Libertad en la luz,
no en una prisión oscura.
 
(Rafael Alberti, 1976)
 

A Javier Verdejo
 
Como es morirse solo
hermano
Solo y acorralado
como es morirse hermano
 
y la boca en al arena solo
sólo
mascando las escamas de los
peces
los ojos sorprendidos
asustados y solos
 
te mataron
estrella de mar
acorralado
hermano
 
tu sangre sola
tu sangre acorralada
tu sangre múltiple
tu sangre levantada
violeta gualda y roja
 
tu sangre derramada
entre tus manos una T desvestida
un PAN asesinado
y una Y para quedar sorprendida
en la tralla del odio
 
como es morirse hermano
solo y acorralado
 
como es estar a punto de vivir
y quedarse asustado y
sorprendido
asesinado
a pedazos de odio
a hocicazos de cerdo
a mierda de gallina
 
cómo es morirse solo
con la sangre en la boca
desbocada
dando gritos
cuajada de claveles
hermano
cómo es morirse solo
... y continúa
 
(Ángel Berenguel)
 
 
Pan, Trabajo y Libertad
 
Por las calles de Almería
nacieron claveles frescos
sembrados con la semilla
del joven Javier Verdejo,
que en una noche de agosto,
cuando su misión cumplía,
las balas del enemigo
le destrozaron la vida.
Y sin poder defenderse,
cayó su cuerpo herido
como en otoño las hojas
y con su sangre en la arena
puso la bandera roja.
 
(…).
 
(J. M. Carrillo, 1977)
 
 
Cantar de amigo
 
Di, noche, amiga de los oprimidos,
di, noche, hermana de los solidarios,
 
¿dónde dejaste al que ayer fue mi amigo,
dónde dejaste al que ayer fue mi hermano?
 
-Verde le dejo junto al mar tranquilo;
joven le dejo junto al mar callado.
 
(Antonio Carvajal)
 
  
A Francisco Javier Verdejo
 
Hoy tu nombre,
tu persona, tu honor
han sido calumniados,
han sido salvajemente injuriados
por quienes no te quieren,
por los enemigos del pueblo,
por personas viles, dañinas,
que sólo merecen ser pisoteadas
y escupidas en la cara.
Mordí mi lengua con fuerza
y la saliva la tragué
con rabia.
Tu memoria estará presente
en nosotros, camarada,
y juntos lucharemos
por la libertad,
por un mundo donde las balas
ya no existan y tengan que matar
a gente, sin temor, sin miedo
ni a nada ni a la muerte.
Tú serás un ejemplo
para todos, para los que luchamos
por un ideal que conseguir.
Francisco Javier, camarada, hermano,
mártir de la libertad,
modelo de valentía,
hombre del pueblo.
 
(J.M. Montero, 1976)
 
 
Arenas y metralla
 
En una madrugada
compañero
quedó tu cuerpo sentenciado.
Tu rostro sigue sonriendo
como espejo
donde nos miramos.
¡Para ti Verdejo!
Volvemos a pintar
Sobre los muros del olvido
¡pan, trabajo y libertad!…
 
(Joaquín Recio)
 
 
Sueños
 
Quisiera poner a flor de tierra todos los sueños.
 
Quisiera poner pan y dignidad en cada estómago.
 
Quisiera respirar humanidad en cada sorbo. Y caminar con la libertad hasta no dejar ni un solo barrote en todas las cárceles del Planeta.
 
Yo nací para nacer. Y quiero vivir para estar vivo. Y quiero respirar compartiendo el aire. Y reír en medio de la risa. Y llorar en medio del llanto. Y pelear sin descanso, como un guerrero frente a la injusticia.
 
Estoy aquí para no tener. Quisiera ser pobre hasta no poseer ningún bolsillo, ni en el cuerpo ni en el alma. No quisiera acumular ninguna mercancía, ninguna estupidez, ningún orgullo, ningún dinero,, ninguna fama, ninguna riqueza, ninguna soberbia...
 
Quisiera ser sencillo, honesto, transparente y darme en cada gesto y repartirme en cada acto... Y al no tener nada que perder y todo por entregar apartar el miedo y el egoísmo y combatir junto al oprimido hasta la libertad.
 
No vengan pues con sus medallas. Guárdese sus bendiciones el Sr. Obispo. Sus condecoraciones el Sr. Militar. Sus halagos y prebendas los señores del poder... Que a mí me insulta todo esto. Llévense toda esa porquería lejos de mí... Y no amenacen que la verdad y la vida os va a vencer.
 
Porque vamos a vencer los pobres, tenemos que vencer aunque nos cueste ¿Qué nos vais a quitar si no es la vida? ¿Y cómo vais a quitarnos la vida, si la vida cuando nace no para de crecer? Aunque la asesinéis no para de avanzar... Podréis acaso detenerla un instante, como el agua de un río se detiene en el pantano pero luego sigue su curso imparable.
 
¿Cómo impediréis la libertad?
 
¿Cómo vais a frenar la historia ni a parar el tiempo?
 
¡Mañana, será mañana...! A pesar de todos los tiranos y de todos los imbéciles.
 
(2004, Juan Manuel Sánchez Gordillo)