viernes, 28 de marzo de 2014

Un nuevo estudio sobre el deterioro social en España

La Fundación FOESSA y Cáritas Española ha editado un nuevo informe sobre la situación social en España, en la línea de otros elaborados en años anteriores (ver en este cuaderno, por ejemplo, "El espejismo del crecimiento de la última década"). Con el título Precariedad y Cohesión Social. 2014. Análisis y perspectivas ofrece una información que resulta demoledora a la hora de constatar el progresivo deterioro de la condiciones de vida de buena parte de la población, el aumento de las personas que se encuentran en situaciones extremas y, a su vez, el aumento de las desigualdades. Esto último, corroborando unos de los últimos informes de la OCDE. 

Pese a ello, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, acaba de desacreditar el informe de FOESSA y Cáritas, del que dice que "no se ajusta a la realidad" y se trata de estudios "puramente estadísticos". Una obviedad, claro está. La diferencia entre estos datos estadísticos y los del gobierno estriba en el acercamiento a la realidad, algo que de lo que adolecen los que emiten repetitivamente desde el gobierno, donde se oculta lo que no interesa y se resaltan aquellos que pertenecen a la esfera de la llamada macroeconomía.  

He aquí algunos de los datos del informe:

2013 no ha supuesto una ruptura en la tendencia de disminución del nivel medio de renta (p. 3)

El crecimiento de los salarios ha sido moderado y por debajo del 1%, inferior a la subida de precios (3).


Las rentas del trabajo han cedido dos puntos y medio en el PIB, en favor de las rentas mixtas y las de la propiedad (4).


Se han agudizado las diferencias en las rentas de los hogares, de manera que la relación entre el 20% más pobre y el 20% más rico ha aumentado un 30% desde 2007 (5).


El grupo de renta más bajo ha pasado a representar entre 2007 y 2012 del 32% al 40% de la población; el de renta media, del 60% al 52%; mientras que el más rico se ha mantenido en torno al 8% (5).


La situación del desempleo durante el año 2013 lo convierte en el principal riesgo (6).


La situación es muy negativa en el mercado de trabajo: menos empleo, más paro, nuevo empleo mayoritariamente temporal, salarios más bajos y mucha desigualdad (7).

Tasa de paro ha pasado del 8,6% en 2007 al 26% en 2013 (16).

Los hogares con todos su miembros en paro han pasado en el mismo periodos de 2,7% a 10,5% (16).

La tasa de paro de la gente joven en 2013 es del 54,4%, el doble de la media europea, del 22,9 (7).

La tasa de pobreza ha aumentado, estando en 2013 en torno al 22,5%, la tercera más alta de la UE y unos 7 puntos por encima de la media (8-9).

La pobreza severa ha pasado de 3,5 en 2007 al 5,8 en 2012 (16).

Los hogares sin ingresos casi se han duplicado, pasando de un número inferior a 400.000 en 2007 a 700.000 en 2013 (10).

Hay una pobreza creciente y unos derechos menguantes (10).

La tasa de cobertura de las personas desempleadas se ha reducido en casi 20 puntos entre 2010 y 2013, estando en este último año en el 60% (11). 

El gasto público en educación en relación al PIB ha caído del 5,2% en 2009 al 4,8% en 2013 (14).

Los niveles de integración social han variado de 2007 a 2013: en personas en exclusión, del 16,3% al 25,1%, siendo la severa de 6,3 y 10,9, respectivamente; en personas con integración moderada, del 33,6 al 40,6; en personas con integración plena: del 50,1 a 34,3 (21).

Algunas variables en personas en exclusión durante el periodo 2007-2013: desempleo, 45,3% y 77,1;  educación, 19,9 y 20,2; vivienda, 55,1 y 61,7 (23).

Hay una mayor alienación en sectores más vulnerables, que pierden interés en la participación en la cosa pública (24). 

Se mantiene la calidad de las relaciones sociales, un recurso de capital social que debe preservarse (25).

Los hogares encabezados por una mujer están en aumento y están más afectados por la exclusión social, si bien las diferencias se están reduciendo en relación a los otros hogares (26).

Las diferencias son mucho mayores en relación a la edad, afectando más a la gente joven y disminuyendo progresivamente en los otros grupos de edad (27).

La exclusión social también está relacionada con el nivel de estudios, siendo mayor en las personas analfabetas y disminuyendo progresivamente según aumenta el nivel de estudios (28).

Tanto el desempleo como la ocupación precaria inciden en el aumento de la exclusión (29-30).

Hay un retroceso en la inclusión de la población inmigrantes (30).

El retroceso se da en todos los ámbitos, pero es mayor en el medio rural  (30).

lunes, 24 de marzo de 2014

Lágrimas de cocodrilo

Salió pronto en las televisiones el rey Juan Carlos tras la muerte de Adolfo Suárez. En su mensaje dijo: "Mi dolor es grande. Mi gratitud, permanente". A lo largo del día de ayer prácticamente todas las televisiones generalistas dedicaron su programación al personaje fallecido. Ya dos días antes se empezaron a calentar motores cuando se supo del estado crítico. Noticias, reportajes, entrevistas y tertulias que tuvieron un tratamiento laudatorio prácticamente unánime. Consuelo Álvarez de Toledo, en Antena 3, dijo que mucha gente que estaba llorando en ese momento participó en su caída. También, que en ésta hubo una responsabilidad directa del jefe del estado. No es una periodista cualquiera: es la mujer de Federico Ysart, también periodista y colaborador muy cercano del expresidente de gobierno. El entorno que le rodeó está bastante estudiado, aunque hay todavía lagunas. Secretos de estado y secretos que están yendo a parar a la tumbas. Fue notorio lo de las infidelidades de buena parte de la dirigencia de UCD, las críticas desde el mundo empresarial, la falta de prestigio en el mundo militar, el odio entre los círculos más cerriles del franquismo, las alarmas en el gobierno estadounidense... El PSOE no se quedó corto en la labor de zapa, aunque en su haber estaba ser el primer partido de la oposición. El PCE, por entonces en manos de Santiago Carrillo y su gente, participaba en un pacto tácito con Suárez, buscando casi obsesivamente la formación de un gobierno de concentración. Más a la izquierda la confrontación era más que evidente, al considerarlo heredero del franquismo y expresión del triunfo de la reforma. Desde ETA se apretaban los gatillos queriendo forzar una negociación con un estado que consideraba débil. Gregorio Morán nos ha contado una versión de cómo fue la escena previa a la dimisión de Suárez, con el rey y la cúpula militar de acompañantes. Amadeo Martínez Inglés, que fue coronel del ejército, la desmiente, no así que los jefes militares utilizaran la vía institucional de su jefe superior directo, el rey, para forzar su caída. Han pasado más de tres décadas desde aquello. Estos días en las calles de Madrid están confluyendo dos maneras de afrontar el futuro. La gente que salió el fin de semana acabó siendo dispersada a palos. Como en los albores de la Transición. La que está despidiendo al exjefe de gobierno desfila ante su féretro entre lágrimas. Muchas, de cocodrilo. Suárez ha fenecido. ¿Lo hará también el régimen del que fue su primer piloto?

domingo, 23 de marzo de 2014

22 de marzo: mismos ojos, diferente información

En realidad es más de lo mismo. En España los medios de comunicación son en su mayoría la voz de sus amos. La independencia brilla por su ausencia en muchos de ellos. Hay otros que, por el contrario, mantienen la cordura. Al menos la suficiente para que la realidad no acabe siendo trastornada. Mismos ojos, diferente información. He aquí unas muestras.

Así amaneció la prensa digital

Esta mañana la prensa ofreció una disparidad de titulares sobre la concentración en Madrid. Medios de Madrid, de Barcelona e incluso del País Vasco; de dentro y de fuera de España; conservadores, progresistas e incluso alternativos de izquierda.

"22 M: violento asalto de la izquierda radical a Madrid" (La Razón).
"Grupos radicales arrasan Madrid" (ABC).
"Al menos 101 heridos, 67 son policías, y 29 detenidos tras la marcha de Madrid" (El Mundo).
"La izquierda 'alucinada' hiere a 50 policías y arrasa el centro de Madrid" (Periodista Digital).
"La 'dignidad' más violenta: 67 policías y 34 manifestantes heridos" (Libertad Digital).
"Grupos radicales destrozan Madrid" (La Gaceta).
"Heridos y detenidos en los 'salvajes' choques en Madrid tras la marcha de la dignidad" (El Confidencial).
"Seis detenidos en las cargas policiales" (Estrella Digital).
"Decenas de miles de personas gritan en Madrid contras los recortes" (El País).
"Los españoles marchan contra la austeridad" (Liberation)
"Gigantesca manifestación en Madrid para denunciar la 'urgencia social'" (Le Monde).
"Desfile monstruo en Madrid contra el rigor. Incidentes al final de la tarde" (Le Nouvel Observateur).
"La policía antidisturbios arresta a 12 españoles en los enfrentamientos con los manifestantes contra la austeridad" (The Guardian).
"Masiva manifestación contra los recortes de la 'troika' en Madrid" (La Vanguardia). 
"Marea por la dignidad" (El Periódico).
"La dignidad se apodera de Madrid" (Diario Progresista)
"Las seis Marchas de la Dignidad recorren Madrid contra los recortes" (infoLibre).
"Decenas de miles de personas toman Madrid pidiendo `pan, trabajo y techo'" (El Plural).
"Madrid se llena de 'Dignidad' y anochece con cargas policiales" (Público).
"Cientos de miles de personas en Madrid. La  policía carga contra la marcha" (Diagonal).
"La unión de todas las Marchas por la Dignidad toma Madrid" (eldiario.es)
"Las cargas cierran una marcha multitudinaria" (Gara). 

Lo que nos cuenta Público

"Sin 'dignidad' en las portadas de los periódicos de papel", es la forma como titula ese periódico digital lo que se ha publicado en la prensa escrita dentro y fuera del país. Matiza, eso sí, un tratamiento bastante diferente entre la prensa catalana, donde se valora más la marcha de ayer, que la madrileña, sobre todo la conservadora, donde se tiende a minimizar, desvirtuar u ocultar lo ocurrido. Resalta, así mismo, el tratamiento de los medios de comunicación extranjeros, cuyos corresponsales han coincidido en la magnitud de la movilización. 

El periodista Mark Weisbrot y Venezuela

El pasado jueves el periódico británico The Guardian publicó un artículo de Mark Weisbrot titulado "La verdad sobre Venezuela: una revuelta de los ricos, no una 'campaña de terror'". Como enviado especial en Venezuela, su autor nos desvela las claves no sólo de lo que está ocurriendo en el país sudamericano, sino de la manipulación que el gobierno de EEUU y buena parte de los medios de comunicación occidentales están trasmitiendo a la opinión pública. Veamos cómo Weisbrot plantea su artículo.

Parte de un hecho significativo y es que confiesa que "creí que yo también era inmune a las representaciones repetitivas de Venezuela como un Estado fallido en medio de una rebelión popular". La realidad, sin embargo, se impuso, pues por lo que fue viendo, la vida cotidiana, pese a las protestas, estaba cargada de una fuerte normalidad en la gran mayoría de la ciudad. Por eso remata con una frase lapidaria: "yo también había sido engañado por las imágenes mediáticas".

A lo largo de su estancia en Caracas Weisbrot fue viendo que las protestas se desarrollaban en los barrios donde vive la gente pudiente. La barricadas se encontraban situadas en sus entradas y salidas. Menciona un hecho no desdeñable que da una muestra del clasismo existente en determinados sectores de la población: el acceso al Parque del Este de Caracas. Si antaño estaba restringido a la gente, desde la llegada de Hugo Chávez a la presidencia, su uso pasó a ser gratuito, lo que ha sido un motivo de decepción para quienes residen en la zona, según confesaron al periodista. 

Pero hay más, como lo relativo al malestar existente por las carencias y dificultades en el suministro de artículos diversos, incluidos los más básicos. Y es que donde más protestas se han dado, es donde menos problemas existen, al disponer de "espacio para su almacenamiento". El acceso a divisas extranjeras, y concretamente el dólar, es otro asunto paradójico, pues cada persona puede disponer hasta 3.000 dólares en un tipo de cambio subsidiado, siendo una cantidad que pueden multiplicar hasta por seis si logran venderlos. La conclusión es clara: "son ellos los que suministran la base y las tropas de la rebelión".

No tiene dudas el periodista británico, pues, de la naturaleza de clase del conflicto. Cuando vio desfilar a la gente por las calles en el primer aniversario de la muerte de Chávez, había ante todo gente humilde que usaba ropa y calzado con arreglo a su condición. "¡Qué contraste con las masas descontentas de Los Palos Grandes, con su jeeps Cherokee de 40.000$ y con el lema del momento: SOS VENEZUELA", sentenciaba. 

Con respecto al comportamiento del gobierno de EEUU, Weisbrot se centra en su secretario de Estado, John Kerry, quien, entre tantas cosas, ha acusado al presidente Nicolás Maduro de estar llevando a cabo una  "campaña de terror contra su propio pueblo". Nos recuerda, sin embargo, el varapalo diplomático recibido en la propia OEA, donde Kerry sólo consiguió el apoyo de la representación de Panamá y Canadá en su condena al gobierno venezolano, a la vez que éste se vio reconfortado por la solidaridad casi unánime que le ofrecieron.

Uno de los asuntos más espinosos es el de las muertes acaecidas a lo largo del conflicto. Siendo un tema delicado, Weisbrot es claro cuando dice que "parece que ha habido más personas muertas a manos de los manifestantes que de las fuerzas de seguridad". De las primeras alude tanto a personas que intentaron retirar las barricadas como a agentes del orden público. De éstos recuerda una información de fuentes oficiales en la que se reconoce que "21 miembros de las fuerzas de seguridad están bajo arresto por supuestos abusos y entre ellos algunos relacionados con los asesinatos". Por eso el periodista británico es rotundo cuando dice que "Esta no es una 'campaña de terror'".

Tiene Weisbrot la percepción que la mayor parte de la población venezolana no apoya las protestas, que considera que lo que ha ocurrido en realidad ha sido un intento de derrocar al gobierno elegido en las urnas. Por eso, cuando se refiere al futuro más próximo, sus previsiones no resultan muy halagüeñas para la oposición. Previendo una recuperación económica, "la oposición probablemente perderá las elecciones parlamentarias". Y, en lo que quizás sea lo más importante, concluye que "su estrategia insurreccional actual no está ayudando a su propia causa", pareciendo haberla dividido, a la vez que unido a los chavistas. Lo que redondea con otra frase lapidaria, esta vez contra el vecino del norte: "El único lugar donde la oposición parece estar obteniendo un amplio apoyo es en Washington".  


sábado, 22 de marzo de 2014

22 de marzo: titulares de prensa e intervención policial

"Miles de personas, en el centro de Madrid contra los recortes" (El País).
"Marea en Madrid en defensa de la 'dignidad'": 'mucha gente lo pasa mal'" (El Mundo).
"Directo: un centenar de manifestantes acampan en el número de Recoletos" (ABC).
"Willy Toledo lee en la plaza de Colón el manifiesto que cierra las marchas por la dignidad" (La Razón).
“Willy Toledo pone fin a la Marcha de la dignidad” (El Confidencial).
"Masiva manifestación por la dignidad y contra la 'troika'" (La Vanguardia).
"La marcha inunda Madrid" (El Periódico).

En torno a las 20,15 horas éstos eran los titulares de los algunos medios de comunicación. Los medios de Madrid, minimizando o distorsionando lo ocurrido. Los de Barcelona, por el contrario, dando una dimensión real de lo ocurrido. 

Varios minutos más tarde ya estaban las fuerzas de orden público interviniendo. En ese momento en el escenario un coro y una orquesta formada para la ocasión estaban interpretando el "Canto a la libertad", de José Antonio Labordeta. Las imágenes de Público TV nos están permitiendo ver cómo la policía lanza pelotas de goma y oír las sirenas. Todo muy sintomático. 

22 de marzo: palabras de Julio Anguita

"Mafia de tramposos, ladrones estafadores [refiriéndose a las palabras de Ignacio González tachando de nazis a las marchas por la dignidad] (...). Hay materia, es oro puro. Que se amplíe (...). Lo que se ha hecho hoy ha de ser cultivado, cuidado, mimado (...). Hay que medir muy los tiempos. Estamos en un gran éxito, pero no es el triunfo (...). Hay que conseguir unidad, eliminar palabras duras, para conseguir que la gente se sienta dentro (...). Hoy me he emocionado (...). La gente hoy se manifestado venciendo la resistencia y el miedo (...). Es necesaria una fuerza que cuaje en un contrapoder. Vamos a quitarles el poder, democráticamente, además (...). La fuerza hoy se ha manifestado (...). Vamos a buscar lo que nos une (...). Por encima de las banderas, los programas (...)".

Son palabras de Julio Anguita en una entrevista telefónica retransmitida en el programa especial que La Tuerka/Público está dedicando a la concentración en Madrid de las Marchas de la Dignidad.

viernes, 21 de marzo de 2014

De la indignación a la dignidad

Hace tres años surgió con fuerza el movimiento ciudadano de la indignación. También fue llamado el movimiento 15M. Duró poco, pese a haberse extendido por numerosas ciudades del país. En parte se extinguió, aunque hubo rescoldos que se han fundido con otros movimientos sociales. Algunos, insertos en tradiciones de larga trayectoria, de naturaleza sindical y política. Otros, nuevos, surgidos de la realidad de la crisis, como los desahucios, los recortes sociales, los problemas vecinales... Siempre buscando nuevas formas de organización y praxis, a la vez que nuevos lenguajes y contenidos. Nunca participé activamente en el movimiento del 15M, aunque asistí a algunas manifestaciones y seguí al día su quehacer. Confieso que me resultaba lejano, que no quiere decir que me opusiera, sino todo lo contrario. Los nuevos movimientos sociales, sin embargo, me parecen más inteligibles. No sólo por lo concreto de sus reivindicaciones y proyectos, sino porque conservan aún lazos con tradiciones de lucha solidarias. Las mismas que han posibilitado tantas conquistas sociales y políticas, ahora puestas en entredicho, recortadas o simplemente abolidas. Las marchas de la dignidad que están confluyendo hoy en Madrid. Numerosas personas llevan días caminando por las carreteras, atravesando campos y ciudades. Han sufrido acosos, insultos y boicots desde la reacción. Pero su ánimo, lejos de decaer, se ha acrecentado. Es gente llena de esperanza y de la alegría que surge de la acción solidaria. Quieren hacer del sábado una jornada grande. Merecen mi apoyo. No estaré físicamente, pero sí con el corazón.    

Adolfo Suárez, el encantador de serpientes

He leído esta tarde que la muerte de Adolfo Suárez "es inminente", en palabras de su hijo. Llevaba años en silencio, víctima de una enfermedad cruel, puede que indolora, pero sí maldita. Hace tres años ya me referí en este cuaderno a su figura comentando la novela de Javier Cercás Anatomía de un instante, tomando casi prestado el título ("La paradoja de un instante"), donde lo ensalza desde su comportamiento en la tarde del 23 de febrero de 1981. Al año siguiente, con motivo de la muerte de Santiago Carrillo, me preguntaba si ambos habían tenido trayectorias políticas paralelas ("La permanente adaptación de Santiago Carrillo"). En cierta ocasión el propio Carrillo dijo que los dos eran hijos de perdedores de la guerra. No estaba muy errado el líder comunista: por su parte, resultaba obvio, y por la de Suárez, porque era hijo de un republicano que se vio obligado a una suerte de exilio interior. Su idilio político fue frágil y raro, pero los dos acabaron mal en sus respectivos partidos. Y para su haber, mantuvieron el tipo durante el golpe del 23F.

Varias son las biografías escritas sobre Suárez, además de la novela Cercás. La de Gregorio Morán, escrita en dos tiempos (Adolfo Suárez: historia de una ambición, 1979; y Adolfo Suárez: ambición y destino, 2009), es de sumo interés. Del mismo autor hay una entrevista reciente en Sin permiso que se refiere a su último libro, trazando lo fundamental del personaje y de su papel en momentos relevantes de la Transición. En todo caso, en su día ya nos advirtió que de todas las manipulaciones habidas durante la Transición, el proceso de beatificación del expresidente de gobierno es una de las más logradas".

Suárez no fue un portento intelectual. Se ha dicho de él y contado varias anécdotas acerca de sus escasas lecturas. Esa mediocridad fue sustituida, sin embargo, por una enorme capacidad de saber moverse en las bambalinas de la burocracia fascista. Con su título en Derecho tuvo el aval académico necesario para que su buen hacer acabara teniendo el éxito conseguido en un corto periodo de tiempo: gobernador civil, director general de TVE, ministro secretario general del Movimiento y, a la edad de 42 años, jefe de gobierno. Muchos son los calificativos con los que ha sido definido. Hay uno, del propio Morán, que quizás resulte muy apropiado: "encantador de serpientes"

Coinciden varios autores que su nombramiento como jefe de gobierno en el verano de 1976 fue cosa del rey Juan Carlos y Torcuato Fernández Miranda, entonces presidente de las Cortes y el cerebro del tránsito desde el franquismo hacia algo diferente. El objetivo, en todo caso, era salvar la monarquía, dando por sentado que el modelo económico debía resultar invariable. Ferrán Gallego ha escrito que fue elegido "por causa de su cargo como ministro de secretario general del Movimiento y no a pesar de esta responsabilidad" (El mito de la Transición, 2008). Contaba para ello con una doble ventaja: la de conocer los entresijos del sistema y la de tener un gran sentido de la realidad. El mismo que le llevó a "relacionarse con las personas y con las propuestas de la oposición de un modo distinto".

Pragmatismo y atrevimiento, pues. Este último, lo que le llevó a dar un paso más en el diseño inicial de Fernández Miranda, cuando añadió al objetivo de salvar la democracia un proyecto político con su sello personal. El auge de su figura fue rápido y alcanzó cierta envergadura con sus victorias electorales en 1977 y 1979. Pero tuvo importantes limitaciones. Esas victorias no lo fueron por mayoría absoluta, lo que le obligó a pactar con otros grupos políticos. Por ejemplo, en los Pactos de la Moncloa y en la misma Constitución. El partido que lo arropó, la UCD, era un conglomerado de varias familias y, por tanto, de diversos proyectos políticos. Y quizás lo peor, su propio horizonte político lo llevó a ciertas prácticas en lo social y en la política exterior que fueron tachadas dentro del sistema como izquierdistas. Los palos le llovieron de todos los lados, pero sobre todo de su propio campo. 

Nos cuenta Morán que en enero de 1981, en plena crisis de gobierno y de partido, durante una reunión con el rey y la cúpula militar, el primero tuvo el gesto de retirarse durante un momento. Los sables sonaron y la renuncia fue casi inmediata. En su mensaje de despedida dijo lo contrario: "Me voy, pues, sin que nadie me lo haya pedido", añadiendo una frase de rigor obligatorio: "con el convencimiento de que este comportamiento (...) es el que creo que mi patria me exige en este momento". Lo que vino después ya se sabe: el nombramiento de Leopoldo Calvo Sotelo como sustituto, el 23 F, la entrada en la OTAN, la LOAPA... Durante unos años intentó mantenerse en la escena política, pero le valió de poco. Acabó abandonando, a la vez que se fue viendo abandonado por su gente y su electorado. Su tiempo había acabado.      

Cuando me referí al principio a la crueldad de la enfermedad de Suárez, lo hacía porque, entre otras cosas, le ha afectado a la memoria. Para mí no hay nada peor en lo personal y en lo colectivo. En lo primero es inevitable. En lo segundo, como no dejamos de ser animales sociales con intelecto, no debemos nunca perderla de vista. 

jueves, 20 de marzo de 2014

La obscenidad de Rato, Lagares y compañía

Rodrigo Rato, como tanta gente rica, goza de una situación privilegiada, aunque su curriculum sea el que corresponde a quienes son responsables de los males que estamos sufriendo. No importa que su labor el frente Bankia haya sido un desastre, porque entre su gente saben cómo agradecerse favores. A su puesto de asesor en entidades como Telefónica o Banco Santander acaba de unir el de consejero de la empresa inmobiliaria donde participa La Caixa. Eso, sin contar su plan de pensiones millonario cuando dejó Bankia. Se habla de unos ingresos que suman un millón de euros al año. 

Ayer Manuel Lagares, que preside la comisión de expertos formada por el gobierno para asesorar una reforma tributaria, se sacó de la manga unas declaraciones donde dijo que la sociedad española debería sentirse avergonzada por el elevado nivel de paro. A su obscena propuesta de reforma fiscal -que busca que quienes tienen más, tributen todavía menos- hay que unir ahora unas palabras en las que se responsabiliza a la gente de su situación. Pura ideología neoliberal.

No está mal en un país donde hasta la OCDE reconoce en un informe reciente ("Panorama de la sociedad 2014. Resultados clave: España. La crisis y sus consecuencias") que sólo entre 2007 y 2010 las familias con rentas más bajas han reducido una tercera parte sus ingresos; que el 10% más pobre ha visto mermados sus ingresos en un 14% por año; que el paro se triplicó hasta alcanzar el 26,5%, dos veces y media más que la media europea; que la pobreza relativa alcanza ya al 15,4% de la población, seis puntos por encima de esa media; que la pobreza infantil ha subido al 21%, ocho puntos por encima de la misma media, siendo incluso más alta que en Grecia... 

Vivimos, pues, en el paraíso de la desigualdad. La gente más humilde, cada vez más pobre. Los estratos sociales intermedios, por otra parte, sufriendo situaciones donde coexisten, en combinaciones diversas, la pérdida o el deterioro de derechos sociales, la degradación social, el paro, la precariedad laboral, el camino al empobrecimiento... Y la gente rica, riéndose del personal. 

miércoles, 19 de marzo de 2014

Una excepción en medio de la manipulación

La prensa del sistema es monolítica en el problema ucraniano, ahora aderezado con el de Crimea. Las líneas editoriales de los diferentes medios, la mayor parte de las noticias que publican y la mayoría de las personas que emite explícitamente opinión no dejan de repetir sin cesar el mismo discurso. Hay que ir a los medios alternativos para poder encontrar una información mucho más variada, matizada y me atrevo a decir que argumentada. De los primeros medios hay pocas excepciones y entre ellas destaca una: Rafael Poch, corresponsal reconocido de La Vanguardia, que ha desarrollado su labor en mayor medida en Alemania, pero que conoce muy bien el Extremo Oriente y ahora se está desempeñando en los países del este europeo. Su trabajo resulta ejemplar, aportando no sólo análisis de gran interés, sino focos de información ricos y variados que alumbran en este paisaje mediático tan altamente manipulado. Sus crónicas pueden leerse en el periódico para el que trabaja, pero se ven reproducidas en varios medios alternativos, como es el caso de Rebelion, que lo hace prácticamente a diario desde que la crisis ucraniana está en la rabiosa actualidad.