miércoles, 12 de abril de 2017

La sonrisa de Safiyya Khan que desafió al racismo

El racismo es odio. Una forma de expresarlo. Se basa en no soportar a las personas de otro color de piel, con otros rasgos físicos... Da lugar a un sentimiento de superioridad que, como reverso de la moneda, implica considerar que existen razas inferiores. La vida de sus integrantes no tiene valor o el suficiente para ser motivo de. Por eso se les desprecia, castiga o impide que existan. 

De ahí surge la violencia en sus diferentes manifestaciones. Es la que ha llevado a lo  largo del tiempo a la conquista y colonización de territorios por parte de los imperios y al sometimiento de sus gentes. Es lo que ocurrió con los imperios que se adueñaron de medio mundo a lo largo del siglo XIX y buena parte del XX. La excusa principal era la de civilizar a sus gentes porque eran inferiores. Pero lo que en realidad se buscaban eran recursos naturales, inversiones, mercados, mano de obra barata... Y en esa empresa sucumbieron millones y millones de personas. Fue también lo que llevó al fascismo alemán al intento de extermino de comunidades enteras, como la judía o la gitana. O a la esclavización y explotación hasta la extenuación, como las diferentes comunidades eslavas. La violencia que lleva sufriendo, siguiendo con los ejemplos, la comunidad afroamericana en EEUU. Primero, con su esclavitud; luego con las leyes de discriminación racial y los episodios cotidianos de violencia; en nuestros días, más mitigada en las cantidades, expresada en su marginación o tratamiento por la policía. 

El racismo ha vuelto a aflorar en lugares donde antes sólo existía soterradamente. Es lo que está dando lugar a la proliferación de grupos que lo defienden abiertamente. Que aumentan en sus apoyos sociales y también electorales. Como en el Reino Unido. Ayer, sin embargo, una joven británica encontró una forma de combatirlos. Safiyya Khan tuvo el valor de acudir en ayuda de una mujer que estaba siendo rodeada por haber llamado racistas a quienes asistían a un acto del grupo fascista English Defence League. Desafió al líder del grupo, Ian Crossland. Y lo hizo con una sonrisa. Nada más. Lo suficiente para que la fotografía que tomó Joe Giddens esté dando la vuelta al mundo. Un golpe al racismo y el fascismo. Sólo con una sonrisa.       

martes, 11 de abril de 2017

Solidaridad con Omar Bargouthi





















La resistencia palestina frente al sionismo no para. Dada la pertinaz represión que lleva a cabo el estado de Israel desde su fundación, esa resistencia ha ido adquiriendo formas distintas en cada momento. Una de las más recientes es el movimiento conocido como BDS, cuyas siglas significan Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel. Está relacionado, a su vez, con la vieja idea de la creación de un único estado laico y democrático. Opuesto, por tanto, al estado de Israel, confesionalmente judío; y a la actual división territorial, donde la parte que corresponde a la población palestina carece de los derechos más elementales.    


En cierta medida se trata de un movimiento que está inspirado en las campañas que se llevaron a cabo contra el régimen racista de Sudáfrica, que conllevó dificultades en sus relaciones económicas con el exterior. Una forma, en fin, de denuncia a unos regímenes que tienen grandes similitudes: a la vez, racistas y represores (antaño, el sudafricano, y todavía presente, el israelí), con la relegación de las poblaciones indígenas (la negro-africana, en Sudáfrica, y la árabe-palestina, en Israel). Esa relegación supone una separación física, a modo de los bantustanes sudafricanos, como ocurre con los territorios de Cisjordania y Gaza, donde vive hacinada la mayoría palestina, que sufre unas condiciones de vida cada vez más deplorables y carece de los servicios básicos, que está sometida a la permanente vulneración de sus derechos, que está obligada a soportar la construcción ilimitada de colonias israelíes y, sobre todo en el caso de Gaza, que sufren periódicos ataques destructivos por parte del ejército israelí. En el caso de la población palestina que vive en los territorios controlados por Israel, aun cuando dispone de la ciudadanía israelí, sus derechos van deteriorándose con el paso del tiempo, sobre todo por la vía de los hechos. 


A diferencia de lo que ocurría en el apartheid sudafricano, con una inmensa población negro-africana imposible de expulsar, en el estado de Israel se tiene como objetivo no escrito la expulsión de la población árabe-palestina (ver la entrada de este cuaderno "Noam Chomsky e Ilan Pappé conversan sobre Palestina"). Buena parte de ella ya se encuentra en el exilio, preferentemente en los países próximos (Jordania, Líbano, Egipto...), pero también por otros más o menos lejanos. La expansión de las colonias israelíes por sus territorios no deja de ser una forma de mermar su espacio, de manera que se dificulte cada vez más su existencia. 


Y es aquí donde entra en escena el activista Omar Barghouti (puede leerse el interesante artículo publicado hoy en Rebelión), uno de los impulsores del movimiento BDS, que se encuentra encarcelado por la autoridades israelíes bajo la acusación inventada de un delito económico. Casado con una mujer palestino-israelí, tiene derecho de residencia, lo que no le impide que, dado su origen, pueda ser objeto de los abusos del estado israelí. Es una manifestación más del racismo sionista, que se ceba sobre quienes no son israelíes "pata negra". 


Se sabe que el movimiento le está haciendo daño a Israel, aun cuando éste sigue estando fuertemente apoyado por EEUU y numerosos gobiernos occidentales. En la práctica la actitud de las autoridades israelíes no deja de ser una huida hacia adelante. Tarde o temprano, como ya ocurrió con el régimen racista sudafricano, el régimen sionista israelí caerá. 

sábado, 8 de abril de 2017

El aviso de Trump utilizando a Siria

Me cuesta escribir sobre la guerra de Siria, aunque ya he publicado varias entradas en este cuaderno. Lo ocurrido estos últimos días me sigue provocando de nuevo dificultad. La noticia de un nuevo ataque del ejército sirio con armamento químico aún no la controlo. He leído informaciones contradictorias. Ignoro si ha sido un ataque del ejército sirio o si ha sido otra cosa, como un bombardeo sobre una posición rebelde donde había almacenado ese tipo de armamento o quién sabe qué. Lo que sí ha resultado evidente es que la reacción del nuevo presidente de EEUU, Donald Trump, ha sido rotunda: bombardear posiciones del ejército sirio. Previa campaña de los medios de comunicación, claro. Pero hay más, pues quien había sido acusado de connivencia con el presidente ruso, Vladimir Putin, no ha dudado ahora en enviar un aviso, una señal: puede hacer lo mismo que su antecesor, Barak Obama, que bien que mandó apretar los botones de las bombas. Lo mismo, porque son lo mismo. Son, Donald y Barak, presidentes de un imperio. En decadencia, sí, pero todavía muy poderoso. Lo suficiente para seguir decidiendo sobre las vidas de tanta gente. Dicen que en nombre de la libertad, pero en realidad es sólo de las cuentas corrientes de quienes, entre otras cosas, se forran con las guerras.     

viernes, 7 de abril de 2017

El error de Rufián y el escaqueo de De Alfonso

Anteayer tuvo lugar la comparecencia en una comisión del Congreso del que fuera director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso. Estaba presente el eco de la publicación de la grabación hecha a la conversación mantenida con el anterior ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en la que aparecen las maniobras contra dirigentes de la antigua CiU.

De lo ocurrido en la comparecencia poco se ha informado sobre lo que importaba. Ha trascendido más la bronca entre De Alfonso y el diputado de ERC Gabriel Rufián. De éste no me ha gustado ni la forma ni el tono. El empleo de determinados calificativos (gánster, mamporrero, lacayo, etc.) y las continuas interrupciones a De Alfonso lo único que han hecho ha sido desviar la atención de lo más importante. Es cierto que el antiguo director de la Oficina Antifraude a veces no se quedó corto en sus palabras (gallina, está haciendo honor a su  nombre, etc.), pero el caso es que se salió con la suya de hablar poco, por no decir nada, sobre el escándalo.

El mal uso de las formas no debe ser motivo para olvidar el fondo, pero hay veces que da lugar a que sí ocurra. Y Rufián, con su actitud, metió la pata y De Alfonso se escaqueó por ello.

ETA se declara (por fin) organización desarmada

El Parlamento Vasco aprobó ayer una iniciativa impulsada por PSE-EE y PNV en la que se pide el desarme unilateral, completo, definitivo y verificado de ETA, a la vez que se invita a los gobiernos español y francés a que coadyuven en ello. Contó con el apoyo de todos los grupos presentes en la cámara, salvo el PP, cuyos 9 representantes votaron en contra. Esta mañana ETA, como informan los diarios Gara y Público, acaba de declarar que ya es una "organización desarmada". 

Semanas pasadas ya me referí en este cuaderno a una noticia publicada en Le Monde acerca del anuncio hecho por la organización armada vasca sobre la fecha probable de la entrega de las armas. Prevista para el 8 de abril, ignoro si lo publicado hoy por Gara y Público se corresponde con dicha entrega. En todo caso se trata de una noticia positiva, un nuevo paso hacia la paz en el País Vasco.

La resistencia del PP, con la ayuda de Ciudadanos, a aceptar la nueva situación sólo se entiende como una forma de mantener apoyos electorales. Para ello hace uso de cualquier excusa, utilizando incluso a las víctimas, el sector más vulnerable. Desatiende, además, la naturaleza del conflicto, que tiene un origen político vasco, es muy complejo y no afecta sólo a una parte de las víctimas.  El proceso de paz tiene un amplio apoyo en al sociedad vasca y la escasa representación institucional de PP y Ciudadanos (éste, prácticamente inexistente) no resulta lejana a la postura que están mostrando en este tema. 

La forma de afrontar el proceso por parte del PP esconde, además, el problema derivado de la corrupción, de la que cada día salen más casos, se incrimina a más gente y, en definitiva, se demuestra el grado alcanzado. Malas artes para un partido corrompido hasta la médula y nula altura de miras a la hora de aportar la cuota que le corresponde en el proceso de paz vasco.  

jueves, 6 de abril de 2017

La mejor foto del chulesco expresidente

Aznar ha declarado ayer que "nunca he tenido mejor foto que la de las Azores". Léase que la que se hizo en 2003, junto con George Bush jr., Tony Blair y José Manuel Durao Barroso, cuando se escenificó el acuerdo para iniciar la guerra de Irak. Ninguno de ellos ha tenido que pagar ningún coste por lo que esa guerra ha supuesto. Declarada desde la mentira de las armas de destrucción masiva, sus secuelas han supuesto cientos de miles de personas muertas, innumerables personas heridas o mutiladas, una economía devastada, un país dividido, el desarrollo de movimientos yihaidistas, como el Daesh/Isis... Sólo Blair se ha atrevido a pedir perdón, forzado por la presión de un documento elaborado por una comisión independiente, el conocido como Informe Chilcot, cuyas conclusiones han sido devastadoras. Aznar, sin embargo, sigue ufano por lo ocurrido. No sé a qué foto concreta se refirió, entre tantas que se hizo aquel día con los personajes antes citados. En cualquiera de ellas se le ve sonriente. Lo que resulta claro es que sigue sacando pecho, haciendo gala de sus ademanes chulescos.

martes, 4 de abril de 2017

Pedro Antonio, otro del PP que se tiene que ir... cuando no queda más remedio

En el PP hay una gran resistencia a la hora de dimitir cuando la corrupción, en sus variadas formas, apunta a cualquiera de sus cargos públicos y/o dirigentes. Es más, resulta propio de su presidente, lanzar piropos o frases de apoyo a quienes ya se ha señalado. Aguanta, eres la mejor, estamos contigo, que sepas que, no tenemos duda... son expresiones que denotan que hay una complicidad rocosa que no recuerda lo de ciertas organizaciones. Ha pasado con personajes como Matas, Bárcenas, Barberá, Camps, Fabra, Ruz, Granados, González, Mato, Soria, Trillo... Y ahora también con Sánchez. Pero como si nada. Sólo cuando las evidencias lo han hecho insostenible, es cuando ha tocado soltar lastre. Cuando aparecen las manzanas podridas, los presuntos delincuentes, cuando no lo segundo a secas, lo de la justicia está actuando, lo de ya asumido su responsabilidad... Esta mañana le ha tocado a Sánchez, Pedro Antonio, al que han justificado hasta ayer sin ningún tipo de sonrojo. El problema es que la corrupción castiga poco. Quienes tienen que velar por ella, han mirado muchas veces para otro lado, cuando no han sido benevolentes a la hora de castigarla. Y quienes tienen que decidir si se admite o no, miran sus cuentas corrientes, sus pensiones engañosas, la bandera rojigualda o las Vírgenes y Cristos, y ¡hala!, que todo siga igual.  

lunes, 3 de abril de 2017

La ofensiva de la derecha que no para en América Latina


La ofensiva de la derecha pura y dura, contrarrevolucionaria, en suma, no para en América Latina. Y lo hace de todas las formas. Si en los años setenta y ochenta fue descarada y descarnadamente golpista, en los últimos años ha dado paso a una diversidad de formas en las que, sin descartar la acción militar, busca permanecer en el poder donde lo tiene o recuperarlo donde lo ha perdido. Toda una amalgama de acciones y prácticas que combina golpismo militar, golpismo judicial, golpismo institucional, movilizaciones en la calle, algaradas callejeras, acaparamiento de productos básicos, movimientos secesionistas, acusaciones de fraude electoral... Todo, acompañado de campañas manipuladoras por parte de los medios de comunicación privados, que siguen siendo abrumadoramente mayoritarios. Y todo, con la ayuda que presta el imperialismo y la más que atenta mirada de las potencias europeas. Lo último, lo que está ocurriendo en Venezuela, que sigue siendo la revolución más acosada, y en Ecuador, que acaba de frenar el embate de un candidato conservador bañado en la corrupción.   

(Imagen: http://www.contrainfo.com)

domingo, 2 de abril de 2017

De nuevo, llanto por Samuel y quienes murieron como él



El día estaba soleado, dulce si se quiere, y había una marea baja que facilitaba transitar por la arena. Allí llegamos unas cuantas personas, hasta sumar medio centenar. Allí estaba el incansable Rafael, sospecho que el alma de la APDHA gaditana. Allí estaban miembros del grupo barbateño de la asociación. Y también, más gente que fue llegando, conocida o no. Un pequeño altavoz permitió que las palabras resonaran a más distancia. Que los textos de Galeano o Neruda pudiesen abrirse entre el aliento del viento y de las olas. Unas palas sirvieron para excavar en la arena y formar cuatro montones a modo de cuerpos humanos. Uno, pequeño, el de Samuel. Sobre ellos se pusieron unas zapatillas o unos zapatos. Y luego, flores. Rojas casi todas, algunas rosas y otras blancas. Al final nos acercamos a la orilla y se lanzaron al agua las flores sobrantes. Las flores que simbolizan la muerte de quienes fenecen en el mar. Desde hace años, bastantes por desgracia, este mar que baña nuestras costas y el próximo situado a unas cuantas millas más al este están siendo la tumba de mucha gente. A veces, sus orillas acogen algunos cadáveres. Como el de Samuel.       

sábado, 1 de abril de 2017

El drama de la Frontera Sur y la responsabilidad de los gobiernos europeos (acerca de un nuevo informe de la APDHA)


























La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía está presentando desde hace unos días el informe
Derechos Humanos en la Frontera Sur 2017. Uno más de los que elabora cada año y en los que hace un balance de la situación en que se encuentra lo relacionado con la inmigración en el ámbito de lo que se conoce como Frontera Sur. Ayer, viernes, se desplazaron a Barbate Rafael Lara y Ana Rosado, miembros del equipo Frontera Sur de la APDHA y responsables de su coordinación. 

En esta ocasión han llevado a cabo un trabajo basado principalmente en la observación y recogida de datos en varios puntos geográficos de gran importancia: El Egido, Motril, Melilla, Ceuta, Tánger. Así mismo, ofrecen datos globales, a modo de balance, de la realidad que se está viviendo, lo que nos permite conocer las fluctuaciones entre 2010 y 2016, siempre teniendo en cuenta el carácter aproximativo, dada la naturaleza de la realidad tratada y las contradicciones existentes entre las fuentes consultadas. En todo caso se refieren a aspectos como las personas que han llegado a nuestro país dentro del ámbito referido, las que han fallecido, la comparación con otros países, el reparto por provincias atendiendo a quienes lo han hecho por mar, los tipos de embarcaciones empleadas, el número de ocupantes, etc. 

Resulta llamativa la escasa cuantía de personas inmigrantes o refugiadas que están llegando a nuestro país si la comparamos con otros países de la Frontera Sur, como Grecia e Italia, cada uno de los cuales ha recibido en 2016 entre 13 y 14 veces más. También, después de unos años de aumento, hasta llegar a casi 17.000 personas en 2015, se ha producido una ligera bajada en 2016, situándose en algo más de 14.000. Las provincias de Almería, Granada y Cádiz, por ese orden, son las que han recibido el mayor número de personas a través del mar, representando en torno a las dos terceras partes. 

En lo referido a las personas muertas en su intento por llegar a nuestro país, 2016 ha sido el momento de mayor número, con 295, dentro de una tendencia al alza desde 2010 salvo el paréntesis de 2013 y 2104. Unos datos que resultan dolorosos, pero que se sitúan muy por debajo del conjunto de muertes ocurridas en 2016 en todo el Mediterráneo, donde se ha hecho una estimación de alrededor de 5.000, correspondiendo el grueso, en torno al 90%, a la parte central, que acoge a las personas que intentan cruzar el mar desde Libia hacia Italia.  

Toda la información que se ofrece surge de una realidad con una enorme carga de dramatismo, donde las muertes catastróficas afloran de una forma cotidiana y son, en definitiva, la punta de un gran iceberg que contiene situaciones durísimas que surgen en los países de origen, continúan en los territorios que van recorriendo en sus desplazamientos y no acaban en las fronteras que lindan con el mundo occidental, donde se han levantado muros que impiden y/o limitan su tránsito. Es por eso por lo que María José Aguilar, catedrática universitaria, denomina como "tanatopolíticas migratorias" las prácticas que están llevando a cabo tanto el gobierno de la Unión Europea como los gobiernos de los distintos países que la componen. Gobiernos, incluido el español, que "han traicionado (y lo hacen cada vez con más convencimiento y energía) los valores y principios del Estado de Derecho y del Derecho mismo". 

Para Aguilar s
e trata de unas actuaciones que suponen "mecanismos destructores de la vida humana, pues si no matan directamente (algo que sí ocurrió el 6 de febrero de 2014 en la playa de El Tarajal de Ceuta), al menos dejan morir a miles de personas: ya sea a través de la intervención de los cuerpos y fuerzas de la seguridad del Estado; a través de los discursos de los miembros del Gobierno y otras instituciones públicas que legitiman y refuerzan esos mecanismos destructores de la vida humana; de las órdenes que se imparten a funcionarios públicos responsables de velar por el cumplimiento de la ley [...] con instrucciones y órdenes de dudosa legalidad; o a través de la simple dejación de responsabilidades (como la omisión de socorro a quien está en peligro de muerte)".