jueves, 16 de julio de 2026

Betanzos y el recuerdo de Federico García Lorca a través de dos fotografías


Estuve ayer Betanzos y me topé con el recuerdo que se tiene en el municipio de la visita que hizo Federico García Lorca en mayo de 1932. Se conocen dos fotos, en las que se encuentra en compañía de Ramón Fernández Cid, José Álvarez Sánchez-Heredero, Francisco Esteve Barbá y José Barbeito y están hechas junto a la iglesia de Santa María del Azogue.


Una de ellas, de espaldas al pórtico.


Y la otra, en el cruceiro, situado en lo que había sido el atrio de la iglesia. A sus espaldas puede verse también la iglesia de San Francisco, en la parte inferior de la plaza.


El nombre de Azogue, tal como se indica en el panel informativo, es de origen árabe y guarda relación con la actividad comercial que se desarrollaba en los zocos (esto es, los mercados) existentes en las  ciudades. 

Fruto de ese viaje fueron surgiendo varios poemas, que tres años más tarde, en 1935, fueron recopilados y publicados en la revista Nos como Seis poemas galegos. García Lorca los escribió en gallego, si bien el editor y prologuista de esa primera edición, el periodista Eduardo Blanco Amor, llevó a cabo algunas correcciones ortográficas. 

Guardo el recuerdo de uno de esos poemas, "Danza da lúa en Santiago", que hace más de cuatro décadas musicó Amancio Prada. Primero lo incluyó en su álbum De la mano del aire y posteriormente, en 2004, en Sonetos y canciones de Federico García Lorca. Carlos Núñez, por su parte, ha compuesto otra versión propia, incluida en Os amores libres, de 1999.

¡Fita aquel branco galán,
olla seu transido corpo!

É a lúa que baila
na Quintana dos mortos.

Fita seu corpo transido
negro de somas e lobos.

Nai: A lúa está bailando
na Quintana dos mortos.

¿Quén fire potro de pedra
na mesma porta do sono?

¡É a lúa! ¡É a lúa
na Quintana dos mortos!

¿Quén fita meus grises vidros
cheos de nubens seus ollos?

¡É a lúa! ¡É a lúa
na Quintana dos mortos!

Déixame morrer no leito
soñando con froles dóuro.

Nai: a lúa está bailando
na Quintana dos mortos.

¡Ai filla, co ar do céo
vólvome branca de pronto!

Non é o ar, é a triste lúa
na Quintana dos mortos.

¿Quén brúa co-este xemido
dímenso boi melancónico?

¡Nai: É a lúa, é a lúa
na Quintana dos mortos

¡Si, a lúa, a lúa
coronada de toxos,
que baila, e baila, e baila
na Quintana dos mortos!


[¡Mira aquel blanco galán,
mira su transido cuerpo!

Madre: es la luna quien baila
por Quintana de los muertos.

Mira su cuerpo transido
negro de surcos y lobos.

¿Quién hiere un potro de piedra
a la puerta de su sueño?

¡Es la luna, es la luna
por Quintana de los muertos!

¿Quién mira mis grises vidrios
llenos sus ojos de nubes?

¡Es la luna, es la luna
por Quintana de los muertos!

Déjame morir al lecho
soñando con flores de oro.

Madre: es la luna quien baila
por Quintana de los muertos.

¡Ay, hija el aire del cielo
blanca me vuelve de pronto!

No es el aire, que es la luna,
por Quintana de los muertos.

Madre: es la luna, la luna,
ay, coronada de tojos,
la que baila y baila y baila
por Quintana de los muertos].