viernes, 18 de marzo de 2022

El "¿Por dónde estarán?" de Enrique Ossorio y la pobreza de Madrid


Con esa frase miserable, en medio de gestos y movimientos teatrales alrededor del micrófono, sintetizó ante los medios de comunicación Enrique Ossorio, portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid y consejero de Educación, Investigación y Universidades, su opinión sobre el Informe que ha publicado Cáritas de Madrid, elaborado por la Fundación FOESSA. En el mismo se indica que el número de personas que se encuentran en situación de pobreza es de alrededor de un millón y medio, habiéndose incrementado desde 2018 en un 22%. Ossorio habló de tres millones de personas, exagerando el número, quizás para pretender quitar credibilidad al contenido del Informe, y en todo momento negó que en Madrid hubiera pobreza, lo que explica su frase "¿Por dónde estarán?", que repitió en varias ocasiones. Y para más inri, no tuvo otra cosa que decir que no se había leído el Informe.

Luego, durante la sesión parlamentaria en la Asamblea, cuando los tres grupos de la oposición anunciaron la presentación de una moción de reprobación contra el portavoz, la actitud y las respuestas que dio la presidenta madrileña fueron una muestra más de su soberbia, cinismo e insensibilidad social. Durante su intervención acabó reconociendo que había pobreza en su Comunidad, contraviniendo lo declarado por su consejero, pero, claro está, no tuvo reparos en achacársela al Gobierno central. 

Para Raúl Flores, coordinador del Informe, "hay que abrir mucho más la imagen sobre la pobreza económica (...). La mirada hay que ponerla en muchas otras dimensiones". Defendió, así mismo, el rigor de la investigación llevada a cabo, algo que, añado por mi parte, está avalado por los numerosos trabajos que lleva realizando desde hace décadas y que han sido reconocidos desde distintos ámbitos. El documento, de 31 páginas, tiene por título "Informe sobre exclusión y desarrollo social en la Comunidad de Madrid. Resultados de la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales 2021"*. Entre los aspectos más destacables sobre la formas que adquiere la pobreza y exclusión social se encuentran la brecha digital, ser joven (y disponer de trabajos que no dan para llegar a fin de mes), ser inmigrante, la brecha territorial, el acceso a la energía, etc.

Desde el PP, y sobre todo desde el madrileño, no quieren reconocer públicamente que sus políticas extremo-neoliberales, que se concretan en la bajada de impuestos (sobre todo para quienes más tienen), las privatizaciones de lo público y los recortes sociales (en educación, sanidad, servicios sociales...) conllevan el crecimiento de la pobreza y, por tanto, la condena de una parte de la población a la exclusión social en cualquiera de sus formas. Pretenden hacernos creer que el aumento del conjunto de la renta de su Comunidad afecta a toda la población, cuando la realidad es que sólo beneficia a una parte y en mayor medida a las rentas más altas.


*Pertenece a la serie "2002. Informes Territoriales"; una síntesis del mismo puede leerse en le nota informativa publicada por Cáritas hace un par días: "FOESSA constata que la exclusión aumentó en la Comunidad de Madrid tras la pandemia y afecta a un millón y medio de personas".

jueves, 17 de marzo de 2022

Vladimir Putin, Rusia y la rivalidad entre imperios en el contexto de la guerra de Ucrania


Llegó al poder en 1999. Fue llamado para poner orden en su país, con un presidente alcoholizado, Boris Yeltsin, que años atrás había llevado a cabo el proceso de desmantelamiento de la economía soviética, privatizado cada uno de sus sectores y entregándoselos a unas oligarquías que se enriquecieron desmesuradamente. El mismo presidente que dejó hacer a las cada vez más influyentes mafias repartidas por todos los rincones. Y el que a finales de 1991 forzó la desaparición de la URSS, que en 1993 atacó sin remisión, a base de bombazos, al Parlamento, o que en 1996 se benefició del amaño de unas elecciones que estaban destinadas a ser ganadas por el Partido Comunista... El presidente que, en fin, se había entregado al por entonces presidente de EEUU, Bill Clinton, y había bajado la cabeza mientras desde 1997 la OTAN se iba expandiendo entre los antiguos aliados de la URSS y algunas de sus antiguas repúblicas, incumpliéndose el acuerdo al que habían llegado en 1990 Mijail Gorbachov y George W. Bush. 

Sí, Putin heredó todo eso, de lo que había formado parte desde el primer momento en que la URSS empezó a diluirse, incluyendo su carrera al abrigo del ministro privatizador Anatoli Chubais. Llegó, coincidiendo con un periodo de crecimiento económico, para poner orden y controlar el poder de las oligarquías (la que operaba en el exterior y las que lo hacían en las distintas regiones de la Federación Rusa), pero sin cuestionarlo en ningún momento. También llegó para desactivar la influencia de las mafias, que daban mala imagen y espantaban los negocios con el exterior. Y, por supuesto, llegó para poner freno al ninguneo de la Federación Rusa en el plano internacional

El sistema político que se fue conformando desde los años noventa tiene como base una constitución que reconoce la pluralidad política, consagra el sistema capitalista en su modalidad neoliberal y restringe determinados derechos individuales, con especial énfasis en lo relativo a la libertad de orientación social. En la práctica, se persigue a los sectores políticos de la órbita liberal, incluyendo a periodistas, pero también a personas del campo de la izquierda. De ahí que ese sistema haya sido incluido dentro de lo que hoy se conoce como democracias iliberales. A ello hay que unir un creciente fomento del sentimiento nacionalista, aderezado con un chovinismo panruso que bebe de la tradición del zarismo. Es lo que explica lo que Putin dijo en su discurso previo al inicio de la guerra, en el que rechazó los planteamientos de Lenin que defendían el derecho a la autodeterminación de las naciones, base de la formación de la URSS en 1922 y la constitución de 1924, y negó la consideración de Ucrania como una nación y su derecho a constituirse como estado. 

Putin, lejos de ser comunista o aliado de la izquierda radical, como se le viene presentando en los últimos días desde amplios medios de la derecha española, ha sido hasta ahora un referente de buena parte de los grupos de extrema derecha europea e incluso latinoamericana, sin que le hayan faltado las más que simpatías de algunos gobernantes, como los casos del húngaro Viktor Orban, el italiano Mateo Salvini o el brasileño Jair Bolsonaro. Como nexo de unión entre todos ellos están su nacionalismo extremo y aspectos ideológicos como el antifeminismo, la homofobia y un largo etcétera. Otra cosa es que, dentro del juego geopolítico, haya encontrado aliados entre aquellos países donde la amenaza de EEUU no ha parado de poner en peligro la seguridad de sus gobiernos, como ocurre en América Latina.

También en el contexto geopolítico está la relación de Rusia con China, el gigante internacional que rivaliza en lo económico con EEUU, para quien se ha erigido en su principal enemigo a batir. Los acuerdos económicos y de seguridad entre Rusia y China, dentro de un espacio euroasiático de intereses mutuos y en relación a otros países, van ganando terreno, aun cuando el ritmo de su concreción todavía sea lento. No hay que descartar la intencionalidad de EEUU a la hora de poner a prueba el grado de complicidad de ambas potencias y, de paso, minar dichas relaciones desde la debilidad de una Rusia potencialmente destinada a mantener un gasto militar elevado en la aventura iniciada contra Ucrania y la consiguiente quiebra de su economía.
 
El nuevo rumbo tomado por la Federación Rusa tras la llegada al poder de Putin  no se concretó en un enfrentamiento con los países europeos. A la vez que sus dirigentes advertían medio disimuladamente que disponían del segundo arsenal nuclear más potente, trazaron una red de intereses económicos con sus dirigentes que estaba basada en el suministro de hidrocarburos y, sobre todo, de gas natural. Alemania se convirtió, así, de facto en el principal aliado económico. Pero no solo ese país, pues Francia siempre ha sido un país que ha hecho gala de cierta autonomía en relación a los intereses de EEUU, herencia de lo que fue el mandato de Charles de Gaulle. Y como última y principal muestra se encuentra la construcción del gaseoducto conocido como Nord Stream, construido a través de las aguas del mar Báltico, que permite el aprovisionamiento directo hasta las costas alemanas, sin interferencias por el paso por otros países, incluido Ucrania. Esos intereses económicos entre países es lo que explica los esfuerzos por parte del canciller alemán Olaf Scholz y el presidente francés Emmanuel Macron por desactivar la tensión, antes de que se produjera la agresión rusa contra Ucrania. 

Putin y su entorno, además de pretender recuperar el prestigio perdido de lo que en otros tiempos y distintas formas fue una gran potencia, empezaron a reclamar  ante todo seguridad, atendiendo principalmente a los países de su entorno. De las repúblicas asiáticas que hasta 1991 formaron parte de la URSS sólo Uzbekistán, a raíz de su pacto con EEUU en 2007, se ha salido de su órbita. El resto (esto es, Kazajistán,  Turkmenistán, Tayikistán y Kirguistán) mantiene, de distintas formas, buenas relaciones con Rusia. En el caso de Siria, azotada desde 2011 por una compleja guerra instigada y mantenida por EEUU, no dudó en 2015 ofrecer su colaboración directa. Y con respecto a la guerra de Afganistán, supo mantener una distancia prudente. Primero, consciente de su mala experiencia durante la intervención soviética entre 1979 y 1989. Y en el contexto del siglo XXI, sabedora que ese tipo de conflictos lo que suponía para EEUU y sus aliados era malgastar recursos y vidas humanas, y hasta minar sus prestigio, como finalmente ha ocurrido tras la retirada de tropas en el verano de 2021 y la entrega cuasi gratuita de la población afgana a los talibanes.   

Pero lo más preocupante para la seguridad de Rusia se encontraba en su flanco occidental. Y eso suponía no permitir que se siguiera ampliando la OTAN. Por eso vieron con malos ojos los intentos de hacerlo a través de Georgia y Ucrania. Con la primera, en 2008, resultó fácil y rápido. Bastó un ataque militar, con la excusa de apoyar a las regiones de Abjasia y Osetia del Sur, para que se pusiera fin al intento. Con la segunda, en 2004 y sobre todo en 2014, la cosa se acabó poniendo muy negra. Hasta el punto que en ese último año Crimea pasó a Rusia, previa ocupación militar e inmediato referéndum, y en las regiones de Donetsk y Lugansk se optó por desvincularse del gobierno ucraniano, instalado tras un golpe de estado que se bautizó con el nombre de rebelión de Maidán. Desde entonces, en lo que no ha dejado de ser una guerra algo más que de baja intensidad, no han faltado los ataques del ejército ucraniano sobre dichas regiones, autoproclamadas como repúblicas, que el gobierno ruso apoyó desde el primer momento y que desde hace algo más de un mes reconoció oficialmente como estados independientes. 

Y es así como se ha llegado a la actual situación. Los insistentes llamamientos del gobierno ucraniano por entrar en la OTAN, la negativa de EEUU a formalizar un acuerdo para que eso no ocurra y las indecisiones de las principales potencias  europeas a la hora de mantener una posición política independiente de EEUU, todo ello, ha propiciado la actual guerra. Previamente, como ha resaltado Augusto Zamora R., los países europeos, incluido el Reino Unido, no han dudado en asegurarse durante un tiempo del suministro de gas natural ruso.

En medio de este panorama hay muchas incógnitas. Saber hasta qué punto EEUU ha actuado para que se llegue a esta situación, pensando que Rusia pueda romperse internamente (vía implosión económica, vía levantamiento de la población...) y/o buscando un mayor acercamiento de Europa no sólo hacia sus objetivos geoestratégicos, sino también sus intereses económicos. Se ha resaltado desde algunos ámbitos que EEUU pretende sustituir el gas ruso por el propio bituminoso o, al menos parcialmente, por el proveniente del golfo Pérsico, donde operan sus propias empresas.

¿Qué es lo previsible en estos momentos? Se habla mucho de que Ucrania acabe cediendo, aceptando el consiguiente status de país neutral, creándose un espacio desmilitarizado y perdiendo definitivamente los territorios del este independizados en 2014. Puede ocurrir, pero todo es imprevisible.

¿Hay peligro de una guerra nuclear, que dé lugar a una Tercera Guerra Mundial? Lo hay, claro está. Existe una línea muy frágil que puede derivar de las acciones militares en las zonas de frontera, principalmente en la frontera polaca y con Bielorrusia de por medio. Cualquier chispa, sea provocada o no, y que surja desde un lado y otro, podría encender una temible deflagración.

En todo caso no debemos perder de vista que, como trasfondo de todo lo que está ocurriendo, estamos ante una lucha entre imperios. Una rivalidad perversa en sí misma. Capaz de llevar a la humanidad a catástrofes que, no por indeseables, resultan reales. En los dos últimos siglos la capacidad destructiva de los imperios ha sido de tal magnitud, que parece olvidarse por quienes abren sus oídos acríticamente a las voces lanzadas por los canallas que provocan las guerras. Oponerse a esta guerra, a las guerras, y optar por la paz no es un ejercicio de buenismo, palabra que gusta mucho utilizar despectivamente a quienes las defienden. Defender la paz es optar por un modelo de relaciones entre las personas, los pueblos y los estados basado en la solidaridad, la colaboración y la igualdad. Su antítesis es lo que defienden quienes sostienen los imperios y el sistema económico que los alimenta.    

miércoles, 16 de marzo de 2022

Karl Marx en mi visita a Londres en 1991


El pasado día 14 de marzo se cumplió el 139 aniversario del fallecimiento de Karl Marx. Murió en Londres, la ciudad que le acogió en 1849, después de haber sufrido interminables persecuciones en su país de origen, Prusia -que estaba iniciando el proceso de unificación hacia lo que acabó siendo lo que hoy llamamos Alemania-, Bélgica y Francia.

En la capital británica estuve en julio de 1991. Fue una visita bonita, realizada en compañía de Juan Miguel, Chony y Felisa, que en algunos días contó con la presencia de Marta, joven y Guillermo, niño, y claro está, gracias a la generosidad de nuestro hermano Seve, que por entonces estaba destinado como profesor en un instituto londinense y nos acogió en su casa del barrio de Candem. Muchos fueron los lugares que visitamos y no faltaron algunos episodios más que curiosos, merecedores de ser contados en otra ocasión. De todo ello ha quedado un recuerdo imborrable y como testimonio, las fotografías de Juan Miguel y la grabación que hice con mi vídeo recién comprado para ocasión. Lástima que de las primeras, hechas con una cámara analógica, no se hicieran tantas como las que hoy aprovechamos con las cámaras digitales. Y en cuanto al vídeo, el problema deriva de la mala conservación de las imágenes y una digitalización defectuosa, algo que espero resolver, si es posible, en cuanto pueda. 


Volviendo a Marx, tuve la oportunidad de visitar tres lugares donde todavía permanece su huella. El primero fue en el popular, y céntrico a la vez, barrio del Soho y más concretamente en Dean Street, donde está instalada  sobre la pared exterior de un edificio una placa recordatoria del piso que fue la vivienda familiar de Marx entre los años 1851 y 1855. Allí llegamos paseando una mañana tranquila del 17 de julio, para después disfrutar de una momento de reposo en la la plaza contigua. 

El segundo lugar fue la visita a la Marx Memorial Library, en las cercanías del céntrico barrio del Temple, una institución ligada, al menos en aquellos años, al Partido Comunista Británico. La realizamos Juan Miguel y yo en la tarde del día 18, para posteriormente aprovechar para tomarnos una pinta de cerveza. Dado que nuestro dominio del inglés era muy pobre, fue gracias al buen hacer de mi hermano, conocedor del alemán, como pudimos informarnos de algunos pormenores de las actividades que se llevaban a cabo. Me viene a la memoria el mural que había pintado en una de sus paredes, donde aparecía la figura del socialista utópico William Morris, acerca del cual formulé algunas preguntas. De aquella visita sólo he mantenido como recuerdo material una publicación breve titulada Lenin in Britain, escrita por Andrew Rothstein, del que ahora he sabido que fue periodista y militante comunista, y que durante un tiempo llegó a presidir la Biblioteca conmemorativa de Marx.


Por último, el día 23 nos acercamos al Highgate Cemetery, donde reposan los restos de Marx, junto a los de su compañera Jenny, su hija Eleanor, su nieto Harry y Helene Demuth. Junto a la tumba se erigió en 1956 una escultura, donada por el Partido Comunista y obra del artista Laurence Bradshaw, en la que aparece representada su cabeza. Sostenida sobre un pedestal, en la cara frontal pueden leerse dos inscripciones, dedicadas a sendas frases muy conocidas del revolucionario alemán: "WORKERS OF ALL LANDS UNITE" [Trabajadores de todos los países, uníos]. "THE FILOSOPHERS HAVE ONLY INTERPRETED THE WORLD IN VARIOUS WAYS. THE POINT HOWEVER IS TO CHANGE IT" [Los filósofos han interpretado el mundo de varias maneras. La clave está en transformarlo]. 


Fue el lugar donde el 17 de marzo de 1883, tres días después de su fallecimiento, su compañero y amigo Friedrich Engels pronunció un memorable y emotivo discurso de despedida, entre lo que dijo cosas como las que siguen:

“Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo. Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto las de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas”.


(La última imagen se corresponde con la inauguración del monumento erigido junto a su tumba en 1956; https://www.akg-images.com/archive/-2UMDHUF9AZU5.html).

martes, 15 de marzo de 2022

La guerra de Ucrania, las guerras... y en esas cosas seguimos estando


Llevo varios días en silencio sobre la actualidad política. De España y del mundo. Y claro está, de lo que está ocurriendo en Ucrania, después del ataque sufrido por parte de Rusia hace casi tres semanas. A este tema sólo le he dedicado tres entradas, al principio de la guerra, y cada una lo ha sido a través de una imagen con su correspondiente mensaje escrito. Me he visto tentado a hacerlo en más ocasiones, para lo que al principio estuve recopilando enlaces de artículos aparecidos en distintos medios de comunicación. Pero, entre la dedicación a preparar varios dos actos públicos sobre la historia de Barbate y mi estado de ánimo por lo que estaba ocurriendo, ha ido pasando el tiempo sin que me decidiera a escribir algo.

Con anterioridad, el 22 de enero, cuando se estaba fraguando el conflicto bélico, escribí un breve artículo, "El conflicto de Ucrania y los intereses de EEUU", en el que intentaba explicar lo que se estaba tramando. Días más tarde, el 30 de enero, Día de la Paz,  publiqué la entrada "La paz en 2022, siempre necesaria", basada en una imagen con tres palomas y unos versos de la feminista afroamericana bell hooks (sí, en letras minúsculas, como le gustaba firmar sus escritos): 

escuchemos una tierra sin fin
un mundo sin fronteras
un espacio lo suficientemente abierto para la paz
  
Volviendo a mis escasas y lacónicas entradas publicadas durante la guerra, en la primera, del 24 de febrero  y que titulé "Tristes guerras...", apareció el célebre NO  A LA GUERRA (nacido en 2003 para denunciar el ataque contra Irak por parte de  EEUU y algunos de sus aliados, entre los que estaba el gobierno de José María Aznar). Acompañé la imagen con el poema completo de Miguel Hernández que dio título a la entrada:

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes. Tristes.

La segunda entrada, "Frente a la guerra, una apuesta por paz", la publiqué el 1 de marzo, en esta ocasión con la imagen de una paloma sobrevolando sobre un fragmento del "Guernica" de Picasso, y las palabras que Julio Anguita pronunció cuando supo que su hijo Julio, periodista, murió durante la guerra de Irak:

Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen.  

La última, "Hay que seguir insistiendo en el NO A LA GUERRA", fue del día 3. La imagen es una fotografía del socialista francés Jean Jaurès el día 25 de julio de 1914, durante un mitin al inicio de la Primera Guerra Mundial, a la que se opuso y por lo que acabó siendo asesinado días después. Sobre la fotografía situé en el ángulo superior izquierda el NO A LA GUERRA y en su parte inferior un fragmento de su discurso, en el que sobresalía tanto su carácter pacifista como  internacionalista:

(...) no hay ya, en el momento en que nos amenazan de asesinato y de salvajadas, más que una oportunidad para el mantenimiento de la paz y la salvación de la civilización, y es que el proletariado una todas sus fuerzas que cuentan con un gran número hermanos: franceses, ingleses, alemanes, italianos, rusos, y que pidamos a estos millares de hombres que se unan para que el latido unánime de sus corazones aleje la horrible pesadilla.

Y hoy, por fin, me he decido a retomar mis comentarios, sobre los que sigo en mi postura de oposición a la guerra -y esta guerra- y mi apuesta por la paz. Mi oposición al militarismo y a los imperios que lo sostienen. Lo que no quita que siga indagando para saber más y comprender mejor lo que hay detrás del conflicto desatado. En sí mismo y sobre lo que le rodea, incluyendo la desinformación, las mentiras y también la censura más o menos encubierta. 

He leído esta mañana en Público un artículo de Augusto Zamora R., "De sanciones, bloqueos y periodismo venal". Además de recomendar su lectura, por muy crudo que pueda parecer su contenido, hay un pasaje del mismo que me ha llamado la atención. Lo reproduzco:

"(...) el gas ruso no sólo sigue fluyendo después del inicio de las operaciones en Ucrania, sino que su suministro ha aumentado significativamente, de 89 a 109,5 millones de metros cúbicos por día. Putin será la reencarnación del demonio, pero el gas ruso sabe a gloria. ¿Han escuchado a alguna gallina cacarear algo al respecto? No, ni lo oirán, porque admitir que han aumentado las compras desmentiría su discurso y lo que importa no es decir la verdad, sino seguir manipulando a la gente, como manda el Gran Jefe, EEUU.
Tampoco informarán de que Gran Bretaña gastó más de 2.500 millones de libras esterlinas en importaciones desde Rusia hace un mes, según la Oficina Británica de Estadísticas, divulgado por el Daily Mail. Mil millones de libras en combustible; 591 millones en petróleo; 289 millones en gas; tres millones de libras en alimentos para animales, 25 millones en químicos y 34 millones en acero y otros metales. Este hecho prueba que las sanciones estaban decididas, que Gran Bretaña las conocía y se adelantó a ellas (...)".

Me ha retrotraído a algo que escribí en 2014, precisamente dedicado al centenario del comienzo de esa Gran Guerra de cuatro años de duración y que ha acabado conociéndose con el nombre de Primera Guerra Mundial. La entrada, "Hace 100 años: el negocio de la guerra", trata, como indica su título, de un episodio contado por el historiador francés Jean Pierre Flechard ("Un santuario del capital internacional: la cuenca de Briey-Thionville", en El libro negro del capitalismo, Tafalla, Txalaparta, 1998) y que tuvo como marco la comarca francesa de Briey-Thionville. Situada en una encrucijada, por la cercanía de las fronteras de Luxemburgo y Alemania, su importancia económica derivaba de la presencia de las minas y la factoría de hierro, propiedad de la familia Wendel. Y sobre ello escribí:

"(...) en agosto de 1914 pasaron a manos alemanas sin que hubiera resistencia por la parte francesa. El general Verraux, encargado de su defensa, fue obligado a hacerlo por órdenes superiores. Tampoco a lo largo del conflicto se procedió a la reconquista de la comarca y ni siquiera  al ataque de las caravanas que transportaban el preciado mineral a Alemania. Incluso cuando empezaron a conocerse evidencias que algo raro había en ello, el propio presidente francés, Raymond Poincaré, frenó cualquier iniciativa para revertir la situación. Todo, muy sorprendente.
Según Flechard se ha sabido después que en realidad lo que había habido era un acuerdo entre los estados mayores y los fabricantes de armamentos de ambos países. El objetivo era claro: continuar la guerra para acrecentar los beneficios empresariales".

Y en esas cosas seguimos estando.


(Imagen: "Campos de Paz", instalación en Amiens (Francia) de la artista Beatrice Saurel).

sábado, 12 de marzo de 2022

Mi participación en las jornadas sobre el LXXXIV aniversario de la Segregación de Barbate


El pasado viernes, día 10, estuve en la Casa de la Cultura participando dentro del programa  de actos organizados por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento en torno al 84 aniversario de la Segregación de Barbate. Más concretamente, mi intervención consistió en una ponencia  titulada "Barbate, entre el horizonte y la realidad de la Segregación (1930-1948)", en la cual expuse las líneas generales del proceso político que llevó a Barbate a conseguir su separación del municipio de Vejer de la Frontera el 11 de marzo de 1938 y lo ocurrido en los años siguientes hasta 1948. 

Antes de mi exposición tuve el honor de ser presentado por el historiador local Antonio Aragón Fernández, a quien agradezco la generosidad de sus palabras. En cuanto a las otras dos ponencias de las jornadas, que tuvieron lugar al día siguiente y que resultaron magníficas, me enorgullece que estuvieran a cargo de dos personas, jóvenes, con quienes en algún momento he tenido relación. Carlos Gómez me ayudó hace un par de años durante su estancia en el Archivo Municipal de Vejer de la Frontera, proporcionándome algunos documentos de gran valor para mi investigación sobre la represión en Barbate. E Isabel Melero fue una modélica alumna hace algo más de un década, ya doctora en Historia y profesora en las universidades de Sevilla y París.


Y volviendo a mi intervención, no está de más aclarar el porqué de las fechas que aparecen en el título. Aunque suponen dos momentos concretos que sirven de referencia, sobre ellas hubo un antes y le siguió un después. 1930 fue cuando se marcaron tres hitos en el proceso segregacionista, relacionados entre sí, y que fueron los siguientes: la elaboración del "Informe circunstanciado  relativo a al situación actual de Barbate", fechado el 26 de febrero; la aparición el día 6 de abril del periódico La Independencia de Barbate, en cuyos números 2 y 3 se publicó el citado Informe; y la constitución el 19 del mismo mes de la primera Comisión Pro-Independencia. Por otro lado, 1948 fue el año en que entre los meses de noviembre y diciembre se celebraron las primeras elecciones municipales en toda España, marcadas, eso sí, por el signo de la representación corporativa en tercios: familiar, sindical y de entidades económicas, profesionales y culturales.  

No pretendo ahora extenderme sobre el contenido de la charla, para lo que tengo previsto preparar próximamente un artículo que le dé cuerpo, pero sí voy a trazar sintéticamente algunos de sus rasgos. En primer lugar, lo que expuse ayer está basado tanto en la información obtenida en el Archivo Provincial de Cádiz como en la lectura de diversas publicaciones sobre la historia de Barbate. 

Uno de los rasgos principales de ese proceso segregacionista tiene relación con el protagonismo que tuvieron los empresarios locales desde el primer momento. Una burguesía que desde años atrás había ido desarrollándose bajo el influjo de un  fuerte crecimiento económico basado en la extracción, manufacturación y comercialización de los recursos del mar. Esos empresarios fueron los que financiaron los periódicos El Heraldo de Barbate (entre 1925-1927) y La Independencia de Barbate (entre 1930 y 1931), y coparon, así mismo, los principales puestos directivos de la primera Comisión Pro-Independencia. 

No faltó tampoco en ese proceso la presencia de los sectores sociales intermedios, algunos de cuyos integrantes jugaron un papel activo. Algunos de ellos, incluso, durante 1936 se fueron acercando a Falange y formaron parte del poder local surgido a raíz del golpe militar de julio de 1936. El caso más emblemático fue el de Agustín Vario Varo, que desde 1938 se convirtió en el primer alcalde del nuevo municipio.


Durante los años de la República el movimiento segregacionista conoció un receso, posiblemente derivado de otras prioridades, relacionadas con lo que estaba ocurriendo en el ámbito general del estado. Las preocupaciones sociales cobraron, de esta manera, mayor importancia, que en Barbate afloraron sobre todo en la primavera de 1936. Desde el Ayuntamiento de Vejer, formado desde febrero por los partidos del Frente Popular, se inició una intensa labor de lucha contra la corrupción y una mayor atención a las necesidades de la población, donde jugó un papel importante el alcalde pedáneo Francisco Tato Anglada. Durante esos años también hubo una mayor presencia de los grupos políticos y sindicales de izquierda, destacando la CNT. Y a ese sindicato pertenecía precisamente uno de los líderes más populares, Juan Caro Marín, asesinado una semana antes del golpe de estado del 17/18 de julio, junto a su hermano Manuel, por pistolero  de Falange.   

El golpe militar tuvo para Barbate dos consecuencias de gran importancia. Una,  dentro del contexto general, puso fin a las movilizaciones que aspiraban a la mejora de las condiciones de vida de los sectores populares. Se cortaron de raíz con una feroz represión y conllevó el asesinato de nueve barbateños, numerosas detenciones, la huida el territorio controlado por el gobierno republicano, la destitución de los cargos públicos y de varios empleados públicos, etc.

La segunda de las consecuencias tiene que ver con el propio proceso hacia la segregación, que se retomó en abril de 1937 con la formación de la segunda Comisión Pro-Independencia. Más numerosa que la anterior, siguió teniendo una mayor presencia de representantes de la burguesía local, si bien estaba presidida por Agustín Varo Varo. Pronto se hizo con los servicios de Fernando Albi Cholbi, un experimentado técnico en la materia de derecho administrativo local, que fue el redactor del documento "Expediente de de Segregación de las aldeas de Barbate y Zahara de los Atunes del término municipal de Vejer de la Frontera (Cádiz)”. 

La Comisión consiguió atraer a la aldea vecina de Zahara de los Atunes, después que a finales de noviembre tuviera lugar una reunión para tal fin. Fue el momento en que se hizo presente Juan Varo Valdés, alcalde pedáneo en 1935  y hasta julio de 1936, que se afilió a Falange a principios de la guerra y que en enero de 1938 estuvo entre los componentes de la nueva comisión formada con la misión de hacer el traspaso hacia el nuevo municipio. El 11 de marzo la gestora municipal de Vejer de la Frontera aprobó la segregación, no sin que existiera la oposición de algunos sectores del poder local por motivo de las hazas de suerte, y el 22 se constituyó el primer Ayuntamiento de Barbate. Sus componentes provenían de las comisiones formadas desde 1937 y se puso de manifiesto, una vez más, la importante presencia del empresariado local.

Agustín Varo Varo pasó a ser el alcalde, teniendo como tenientes de alcalde al empresario Manuel Gallardo Montesino y al pequeño comerciante Manuel Márquez Rendón, los dos miembros de la "vieja guardia" falangista. Completaron la nueva Corporación  los también empresarios Francisco Pérez Llorca y Aniceto Ramírez Rey, el administrativo Juan Alvarado Martínez y el zahareño Juan Varo Valdés, que empezó a desempeñar también el cargo de alcalde pedáneo de su localidad.


El nuevo poder local se fue construyendo dentro de un doble contexto: uno, económico, enraizado en el proceso de crecimiento desarrollado desde décadas anteriores y que ni siquiera durante la guerra y los difíciles años siguientes se vio alterado; y el otro, político, dentro del régimen político instaurado desde 1939, con un claro carácter fascista, que tenía como uno de los pilares básicos el partido único FET y de las JONS. En Barbate, como en otros lugares, ese poder estuvo presente desde la Corporación y se tejió a través de una red extendida en el  funcionariado municipal, la Central Obrera Nacional Sindicalista, el Juzgado Municipal, etc. La Iglesia Católica y el mundo religioso funcionaron como una especie de argamasa social, dentro de la conformación de lo que en ese tiempo se denominó con el término nacionalcatolicismo.

La represión de los años de guerra y los primeros de la postguerra se fue atenuando, lo que no supuso que siguiera instalado el miedo en una parte de la población. Y con el paso de los años fue creándose un espacio social de asentimiento, fuera  interesado/no interesado, forzado/no forzado, consciente/inconsciente… 

No faltaron las prácticas corruptas en el seno de las altas esferas municipales y sociales. Hubo casos de estraperlo, defraudación y contrabando, irregularidades administrativas… Entre todo ello no faltó en 1941 la destitución como concejal Manuel Márquez Rendón, también segundo teniente de alcalde, acusado de estraperlo; la  fuerte sanción económica por defraudación que recibió en 1946 quien en esos años era titular del Juzgado Municipal, el empresario Agustín Malia Corrales; o la también destitución del mismo alcalde Agustín Varo Varo, en 1955, por irregularidades administrativas. En los tres casos, llevadas a cabo en silencio.

El 1948 se inicio de una nueva etapa en el Ayuntamiento, relacionada con las primeras elecciones municipales habidas en el régimen y organizadas mediante los tercios corporativos familiar, sindical y de entidades económicas, profesionales y culturales. En Barbate trajo consigo  una renovación de sus componentes, dando lugar a una mayor presencia de la burocracia del régimen y de miembros de los sectores sociales intermedios. Agustín Varo Varo siguió como alcalde, saliendo quien hasta ese momento era el número dos del Ayuntamiento, Manuel Gallardo Montesino. Y siete años después, en 1955, tras la destitución del primero, el empresario conservero, veterano militante falangista, acabaría siendo su sustituto.  



(Imágenes: Rosario Gómez Pedrosa, José Sánchez Astorga y Felisa Rico Amores)

domingo, 6 de marzo de 2022

Mi paso por Zahara de los Atunes presentando el libro Fascismo y represión en Barbate durante la guerra y la postguerra


El viernes pasado, 4 de marzo, estuve en Zahara de los Atunes presentando mi libro Fascismo y represión en Barbate durante la guerra y la postguerra. Antes de mi intervención dirigieron unas palabras a las personas asistentes Agustín Conejo Medina, alcalde de la localidad y anfitrión del acto; María Santos Sevillano Venegas, presidenta de la Mancomunidad de Municipios de La Janda; y Chiara Molinari  Gázquez, zahareña, estudiante de Historia y antigua alumna. Resultó un acto entrañable, del que además puedo dar fe que, pese a las casi dos horas que duró mi exposición, las personas asistentes se mostraron muy atentas.


Sabido es que la edición del libro ha corrido a cargo de la Mancomunidad de Municipios jandeña, con la colaboración de la Diputación de Cádiz. Desde que salió a la luz, a finales de noviembre pasado, su difusión está siendo motivo de mucho interés. Por mi parte, en mi deseo está que, en lo posible, se haga una nueva edición o se publique digitalmente a través de la red electrónica para dar satisfacción a las numerosas personas que están deseando poder leer el libro.

El contenido de mi intervención se basó en la que realicé el pasado 11 de diciembre en la Casa de la Cultura de Barbate, aunque, eso sí, adaptándola a la especificidad de Zahara de los Atunes. Una localidad próxima a Barbate, que formó parte del municipio de Vejer de la Frontera hasta que en marzo de 1938 inició su andadura dentro del nuevo municipio barbateño. Además de referirme a los antecedentes y el golpe militar de julio de de 1936, el contexto social, económico y político de Barbate durante los años 20 y 30, la represión habida durante los años de la guerra y los posteriores, la naturaleza fascista del poder local en el nuevo municipio o lo ocurrido desde los años de la Transición, no faltaron las alusiones a la realidad de Zahara de los Atunes y, dentro de ella, a algunas personas concretas. 

De un lado, las ligadas al poder, como Juan Varo Valdés, el alcalde pedáneo "vitalicio" (desde 1938 hasta 1970) y concejal (entre 1938 y 1954), que se afilió a Falange a los pocos días del golpe militar; Juan García Madera, alcalde pedáneo entre julio de 1936 y marzo de 1938; o Manuel Guerrero Sierra y Francisco Ortiz Guirola, concejales desde 1948.  


Y de otro, algunas de las víctimas de la represión. Como el maestro Manuel Abel Romerooriginario de la localidad sanluqueña de Bonanza, vinculado al PSOE, asesinado entre julio y agosto de 1936 (durante esa terrible "ola exterminadora") y desaparecido (como ocurrió con otros 7 vecinos de Barbate). Y al que, pese a ello, en 1937 se le abrió un proceso de depuración post mortem dentro del cuerpo profesional al que pertenecía, que concluyó en septiembre de 1939 con su "separación definitiva".

Como el joven marinero Manuel Callado Sánchez, conocido como "Pínfano", un joven marinero que huyó a principios de la guerra a Málaga desde Tánger, en cuyas aguas faenaba. Después de combatir en varios frentes y ser herido a finales de 1938 en el norte de Lleida, fue internado en enero del año siguiente en el campo francés de Argélès-sur-Mer. Luego, cuando se encontraba trabajando por la región de Nantes, durante el comienzo de la invasión alemana de Francia, fue hecho prisionero en junio de 1940 y enviado a España. Previo paso por campos de concentración en Miranda de Ebro (Burgos) y Madrid, recaló en el sur de Cádiz, donde trabajó picando piedras en canteras y en la construcción de caminos de los términos municipales de Algeciras, Tarifa y San Roque, dentro de batallones disciplinarios de trabajadores. Después de haber sufrido la infección de una herida en el pie, fue enviado a Cerro Muriano (Córdoba), donde finalmente fue licenciado en 1942. De vuelta a casa, se trasladó a Barbate, trabajando de marinero hasta su jubilación. Regresó a Zahara de los Atunes y en 1979 solicitó una pensión como herido de guerra. Tuvo tiempo para escribir a principios de los ochenta sus Memorias de un soldado de Infantería de Marina, un valioso y precioso testimonio acerca de las vicisitudes sufridas a lo largo de su vida.


O como su madre, Josefa Sánchez, que en octubre de 1936 fue propuesta para ser separada del sorteo de hazas de Vejer de la Frontera, pero que no resultó excluida por no estar dentro de dicho padrón. Tampoco lo estuvo en el de Barbate de 1944. No le faltó la ocasión para que, fiel a su hijo Manuel y acompañada de su hija Magdalena, tuviera la valentía de ir a visitarlo en uno de esos campos de trabajo

O Juan Conejo García, al que llamaban "Juan el Largo", de ideas republicanas y detenido por ese motivo tras el golpe militar. El mismo que se desmayó cuando era conducido en un camión para ser ejecutado, fue apeado del vehículo y se libró de la muerte.

O el marinero Francisco Chico Pérez, que en 1941 fue procesado por el Juzgado  Provincial de Responsabilidades Políticas, quizás por haber sido combatiente republicano, pero que tuvo la suerte de no ser sancionado. Luego, se trasladó a Barbate, donde cambió de profesión, para trabajar como conductor.

O los cabreros José Cote Guerrero y Juan Romero Herrera, y el campesino Cristóbal Moreno Peña, originario de Vejer de la Frontera pero residente hasta 1936 en Casas Viejas. Los tres, acusados de colaborar con la guerrilla que operaba en el sur de la provincia. El tercero, condenado en 1945 por ese motivo, acabó muriendo en 1947 en la prisión de San Roque. El mismo que en 1937, tras regresar de Málaga a Casas Viejas, había sufrido una primera condena como combatiente republicano. Y los dos primeros, muertos en 1948 en un enfrentamiento con la Guardia Civil, después de haber sido acusados de participar en el secuestro y asesinato de Antonio Trujillo Serrano. 

O, finalmente, como Concepción García Castillo, conocida familiarmente como Concha o Conchita, viuda de Francisco López Ramírez, de Vejer de la Frontera y una de las víctimas mortales de la represión. No sabemos cuándo se trasladó a Barbate, pero sí que en 1942 fue multada por vender tabaco de contrabando: sus 1.050 gramos, valorados en 12 pts., fueron motivo para una sanción de 48 pesetas. Como se recogió en el atestado policial, lo hizo “por ser viuda y tener que mantener varios de familia”. Ya de regreso a Zahara, acabó viviendo  con una prima, “como si fuera hermanas (…),  porque no tenía a nadie”. Años más tarde, también en 1979, presentó dos solicitudes para poder recibir una pensión como viuda de victima de guerra. En la segunda ocasión estuvo acompañada de dos testigos, uno de los cuales, Diego Redondo Varo, era hermano de Juan Redondo Varo, vejeriego y otra de las víctimas mortales de la represión.

Son, en fin, pequeñas historias de unas personas que pagaron un elevado tributo cuando en España se cernió el influjo del fascismo, que en algunos casos lo pagaron con sus vidas y en otros quedaron marcadas a lo largo de los años.



(Fotografías del acto: Felisa Rico Amores y Rosario Pedrosa Gómez).