
En España la situación no es igual, pero no tanto. Hay un fuerte endeudamiento del estado, la carga fiscal directa está lejos de los países del norte, el gasto social es inferior a la media... También se han forrado de lo lindo unas cuantas personas y al rebufo del crecimiento de los últimos quince años ha habido sectores de las clases medias que han acumulado pisitos y demás. Inversión capitalista en distinto grado. El capitalismo popular de la Thatcher, que tanto fracturó la sociedad británica y así lo está pagando. El modelo yanqui del estado débil, en el que no hay seguridad social, ni atención sanitaria universal... El mismo que hace que en el Congreso se rechace una reforma sanitaria similar a la europea, porque quien financia las campañas electorales de sus congresistas son las grandes empresas, entre las que están, cómo no, las aseguradoras médicas.
El gobierno psocialista acaba de anunciar la reducción del gasto público y nada mejor que congelar las pensiones y reducir los salarios de quienes dependen de las administraciones públicas. Como en Grecia, aunque un poco menos. Mientras tanto, quienes han causado todo esto están haciendo declaraciones pomposas acerca de la responsabilidad y demás tonterías. El debate está en la calle, donde se dice de todo, pero entre lo que está eso de que "está bien que rebajen el sueldo a los funcionarios, que ganan mucho y trabajan poco". El sistema ha conseguido lo que quería, que entre quienes tengamos que pagar la crisis nos peleemos y nos olvidemos así de quienes la han causado.