domingo, 25 de enero de 2026

Intervención de Ifigenia Bueno en la presentación del libro sobre Manuel Abel Romero


El pasado viernes Bonanza acogió al presentación de mi libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes. Tuvo lugar en el salón de la Asociación de Mujeres Ager-Veneriensis, cuya presidenta, Loli Rodríguez Galán dio la bienvenida a las personas asistentes. Ifigenia Bueno, del Foro por la Memoria de Sanlúcar de Barrameda, fue la encargada de  hacer la presentación del libro. Éstas fueron sus palabras.   


"Buenas tardes a todos y todas, os doy la bienvenida a Jesús Montero, autor del libro y a Francisco Guerrero, compañero memorialista de la Mancomunidad de la Janda.

No estamos hoy en Bonanza simplemente para presentar un libro, ni para cumplir con un acto cultural más en la agenda. Estamos aquí para nombrar una injusticia, para traer al presente una historia que fue silenciada de forma deliberada y que sigue sin una reparación real.

Porque la memoria democrática no es una cuestión del pasado. Es una tarea
pendiente del presente.

El libro que hoy presentamos, Manuel Abel Romero (1905–1936), nos habla de una persona concreta, con nombre y apellidos, pero también de algo mucho más amplio: de la violencia política organizada que el franquismo ejerció contra quienes representaban la educación pública, el pensamiento crítico y la dignidad de la escuela republicana.

Manuel Abel Romero nació aquí, en Bonanza, en 1905. Fue maestro en Zahara de los Atunes. En agosto de 1936, mientras se encontraba de vacaciones en su casa familiar de este barrio, fue detenido y posteriormente asesinado en Puerto Real.

Conviene decirlo con claridad, sin eufemismos ni excusas históricas: no lo mataron por estar en el lugar equivocado ni por el caos de una guerra, lo asesinaron porque era maestro, porque era republicano y porque formaba parte de una escuela pública que enseñaba a pensar. 

Ese fue su delito.

Y el propio prólogo de este libro lo deja muy claro. Dice así:

“Sabíamos que Manuel Abel Romero fue asesinado durante el llamado ‘verano caliente del 36’, un hecho reconocido desde el primer momento por las  propias autoridades golpistas, que lo justificaron mediante la aplicación del bando de guerra. Sabíamos también que, incluso después de muerto, fue sometido a un proceso de depuración profesional que concluyó con su expulsión del cuerpo de Magisterio”.

No solo lo asesinaron. Lo borraron administrativamente. Necesitaban que no constara ni siquiera como maestro, porque la educación pública era uno de los principales enemigos del nuevo régimen. La depuración post mortem es una forma de violencia de Estado continuada

El franquismo entendió muy pronto que para imponerse no bastaba con ganar militarmente. Había que destruir la educación pública, eliminar a quienes enseñaban a leer el mundo con espíritu crítico, a quienes abrían horizontes a los hijos e hijas de la clase trabajadora.

Por eso la represión contra el magisterio fue sistemática. No fue una suma de excesos ni de venganzas personales. Fue una estrategia política consciente: depuraciones, expulsiones, cárcel y asesinato. Eliminar a los maestros era una forma de castigar al pueblo entero. 

Cuando se elimina al maestro, no se silencia solo a una persona: se condena a generaciones enteras a la obediencia, al miedo y a la ignorancia.

No es casual que este acto se celebre aquí, en Bonanza. No estamos en un lugar neutro. Estamos en un barrio popular, marinero, obrero, en el lugar donde nació Manuel Abel Romero y del que fue arrancado. Volver a nombrarlo aquí es un acto de reparación simbólica, pero también de justicia.

Queremos agradecer de manera especial a la Asociación Ager Veneriensis Bonanza, no solo por la cesión del local, sino por su compromiso con la memoria democrática y con la dignidad de este barrio.

Agradecemos también a la Mancomunidad de La Janda y a la Diputación de Cádiz su apoyo a la publicación de este libro, recordando algo que no deberíamos tener que repetir: la memoria democrática es una obligación de las instituciones  públicas, no un favor ni una concesión.

Y, cómo no, a todos los familiares de Manuel Abel, que han sabido guardar su
memoria, y con sus testimonios, documentos y la investigación en archivos, han servido para poner nombres, fechas y responsabilidades, y eso es esencial, porque sin verdad no hay justicia y sin justicia no hay reparación.

Con este acto no solo presentamos un libro. Reivindicamos a Manuel Abel Romero y a tantos maestros y maestras represaliados por un régimen que quiso destruir la educación pública para dominar conciencias.

Mientras haya fosas sin abrir, víctimas sin reconocer y discursos que blanquean el franquismo, nuestra democracia seguirá siendo incompleta.

La memoria no se hereda.

La memoria se ejerce.

Y hoy, aquí, en Bonanza, estamos ejerciéndola.

Muchas gracias".


(Fotografías: Felisa Rico Amores).

sábado, 24 de enero de 2026

En Bonanza, donde nació Manuel Abel Romero, el maestro de Zahara de los Atunes


Ayer estuve en Bonanza, Sanlúcar de Barrameda, presentando el libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre su vida y asesinato. El acto estuvo organizado por el Foro de la Memoria Democrática de Sanlúcar de Barrameda y se celebró en la sede de la Asociación de Mujeres Ager-Veneriensis. Su presidenta, Loli Rodríguez Galán, dio la bienvenida a las personas asistentes, que llenaron el salón. Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz.

Tuve la compañía y el calor de Cristina, de su padre, Eugenio Abel Maroto, sobrino del maestro, y de numerosos familiares, que, además de Sanlúcar, se desplazaron desde distintos lugares: Chipiona, Huelva, Almonte, La Rinconada, Madrid...  También estuvieron Ifigenia Bueno y Eugenio Pérez, miembros del Foro sanluqueño, y Paco Guerrero, vicepresidente de la Mancomunidad de La Janda.

Ifigenia Bueno fue la encargada de hacer la presentación del libro, cuyo contenido reproduciré en otra entrada. 

En mi intervención fui exponiendo a grandes rasgos el contenido del libro: sus orígenes en Bonanza; su dedicación a la enseñanza como maestro desde 1930, primero en Fonteta-Alllande (Asturias) y luego, desde 1931, en Zahara de los Atunes; su entrega en favor de las personas humildes, sus amistades y hasta sus problemas en el pueblo costero gaditano; su detención el fatídico 22 de agosto de 1936 en Bonanza, cuando disfrutaba de sus vacaciones con la familia, por un carabinero de Vejer de la Frontera conocido como "el Choco"; su inmediato traslado a Puerto Real, en cuyo término municipal lo asesinaron e hicieron desaparecer; el hecho de que un día antes fuera asesinado en Barbate Francisco Tato Anglada,  alcalde pedáneo, sobre lo que se ha manifestado que fue llevado a cabo por un carabinero con el mismo apodo; su depuración como maestro, después de haber fallecido, y finalmente su separación y baja definitiva en el escalafón.


Recordé, así mismo, algunas frases que, por escrito u oralmente, pronunciaron los que fueron responsables de su castigo. Como la que José María Pemán, al frente de la Comisión de Cultura y Enseñanza, reflejó en una instrucción dada en octubre de 1936

"no se volverá a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar, a los envenenadores del alma popular primeros y mayores responsables de todos los crímenes y destrucciones que sobrecogen al mundo y han sembrado de duelo la mayoría de los hogares honrados de España".

O ese informe emitido desde Barbate en enero de 1938, en el que se reflejó que

"fallecio al principio del glorioso movimiento Salvador de España victima de sus yerros"

O las palabras que Pedro Sainz Rodríguez, ministro de Educación Nacional desde enero de 1938, pronunció durante los años de la Transición ante un conocido periodista, dirigiéndose en estos términos a las maestras y los maestros que sufrieron la represión:

"es que era gente muy mala, hijo mío, gente muy mala".
 
Cristina leyó el poema "Versos cortos al Maestro", que su padre escribió en noviembre del año pasado, inspirado por el acto que se celebró en Zahara de los Atunes. Ayer mismo me entregó otros cuatro poemas suyos, de los que no puedo por menos que dejar constancia a través de estos versos:

Maestro, tus Sueños ahora son nuestros Sueños; las olas traen hasta tu casa en Bonanza tus ansias de Libertad.

Al final del acto Eugenio Pérez nos hizo entrega a Cristina, como representante de la familia, y a mí de una cerámica del Foro.



(Fotografías, Felisa Rico Amores)

miércoles, 21 de enero de 2026

A nuestro amigo Juanjo, in memoriam



Ahora te unes a Luis, Geneviève y Juan José, 
que poco a poco se fueron yendo.
Por aquí seguimos Ascensión, Charo, Felisa, José Manuel, Pedro, Tere 
y este que te escribe.

El lunes falleció Juanjo. Atrás ha dejado una vida dedicada a su familia, trabajo, a la gente... Se volcó en su profesión de maestro, hasta su jubilación en 2008, para imbuir entre sus alumnos y alumnas las ganas por aprender. Luchó con denuedo para hacer más habitable el mundo en el que vivimos, sin que ninguna persona quedara excluida. Y es así como se desvivió por las personas migrantes, en especial de la comunidad senegalesa. Ayudó cuanto pudo a su familia. Fue un amante apasionado de la música, de la lectura o del cine. Le gustaba darse sus paseos junto al mar y por el entorno natural que le rodeaba…

Lo conocí a principios de la década de los noventa. Y han sido muchas las cosas en las que hemos estado involucrados y muchos los momentos que hemos compartido. En el empeño por buscar e incentivar nuevas formas en el mundo de la docencia. En el compromiso político dentro de IU, compartiendo reuniones, actos, escritos, mesas electorales… No puedo olvidarme del homenaje que, junto a Paqui Vera, dedicamos a Rafael Alberti tras su fallecimiento en 1999. Tampoco de esas caminatas que hacíamos en grupo por los senderos: de Puerto Serrano a Olvera, de Puerto Real a Medina Sidonia, por Tarifa, por la sierra de Aracena, por la Sauceda…

Entre amigos y amigas hemos pasado y disfrutado momentos inolvidables. Comiendo, charlando, cantando, recordando, visionando películas… En cualquiera de nuestras casas, en bares y restaurantes, en el pinar de La Breña o allá por donde viajáramos. Hemos pisado las tierras de de Cádiz, de Badajoz, de Cáceres, de Jaén, de Córdoba, del Algarve, del Alentejo… Hemos visitado sus monumentos y museos, degustado sus comidas, divisado sus parajes… ¡Lástima de ese viaje que no pudimos hacer a Bretaña para visitar a Juan José y Geneviéve! No nos han faltado las obras de teatro y los recitales de música en Barbate, en Zahora, en Chiclana…

Nos despedimos de él hace dos semanas,
a sabiendas que se acercaba su final.
Fue en su Talavera de acogida,
donde no le faltó la compañía de María,
su sobrina más querida.
Y ha sido allí donde ha dado su último suspiro.
Ahora le toca regresar a Barbate
para que, en la cercanía del mar,
pueda seguir oyendo el susurro del viento
que sopla entre las ramas de su hermoso pinar.

sábado, 17 de enero de 2026

Nueva presentación del libro sobre Manuel Abel Romero: el día 23, en Bonanza, Sanlúcar de Barrameda


El próximo viernes, 23 de enero, estaré en Bonanza en la sede de la Asociación Ager-Veneriensis.
 Después de Zahara de los Atunes y Barbate, ésta será la tercera presentación del libro que he dedicado a Manuel Abel Romero, precisamente en la pequeña localidad, perteneciente al municipio de Sanlúcar de Barrameda, donde nació en 1905. 

Maestro de Zahara de los Atunes desde finales de 1930, ejerció su profesión hasta el verano de 1936. Cuando estaba descansando en Bonanza, en agosto fue detenido en su casa familiar y conducido al término municipal de Puerto Real, donde lo asesinaron e hicieron desaparecer.

Mi agradecimiento a quienes han organizado el acto: el Foro por la Memoria Democrática de Sanlúcar de Barrameda y la Asociación de Mujeres de Bonanza Ager-Venerensis. También, a la Mancomunidad de La Janda y la Diputación Provincial, que han posibilitado la edición del libro.

viernes, 16 de enero de 2026

Qué está pasando en Irán, una mirada de Nazanin Armanian


Hace un par de días salió en el diario Público una entrevista de Emilia G. Morales a Nazanin Armanian, una reconocida analista de política internacional y, por supuesto, de Irán, su país de origen. Desde 1983 vive en España, cuando se vio forzada al exilio para evitar su detención por el régimen islamista, que por entonces estaba liderado por el ayatolá Jomeini  

En la entrevista hace un repaso de la historia de su país en el último medio siglo desde que la revolución popular de 1979, que, como dice, fue secuestrada por EEUU y sus aliados para entregársela a la cúpula del clero islamista chií, creyendo que podían controlarlo; siguiendo luego con la contrarrevolución islamista y el régimen que se implantó, al que no duda de calificar como una teocracia fascista; recordando las diferentes protestas habidas a lo largo de los años, que empezaron primero con las de las mujeres y continuaron con las de la clase obrera; y deteniéndose en la actualidad, en la que están volviendo a confluir las protestas de buena parte de la población, de un lado, y los intereses imperialistas de EEUU,  de otro, mientras el régimen se va desmoronando. Para ella EEUU, con Trump a la cabeza, tiene como su objetivo China y busca en Irán una pieza en el tablero geopolítico que le ayude en su estrategia. ¿Y cómo lo hará? Busca derrotar a los guardianes islámicos, que son los que han estado ejerciendo el poder efectivo, y la cabeza simbólica del gravemente enfermo Jamenei, situando a la cabeza del país al Ejército, como hace años ya hizo EEUU en Egipto. Por otro lado,  Armanian nos advierte de la importante presencia de Israel en la región, que también tiene sus intereses. Por último, en cuanto a las protestas de la población, es muy clara a la hora de marcar los límites: "no hay una organización que organice esta revolución".

Pero lo mejor es leer la entrevista completa


Nazanin Armanian: analista política iraní: "Trump va a secuestrar la revolución iraní"

La primera vez que Nazanin Armanian salió de Irán fue en 1976. Llegó a Barcelona en avión, donde las autoridades españolas la entregaron rápidamente a sus homólogos iraníes. En aquel momento, Armanian huía del gobierno del sha, Reza Pahlavi, cuyo represivo régimen fue derrocado por una revolución social en 1978. Después, explica, EEUU "entregó la revolución al ayatolá Jomeini", quien convirtió a Irán en "una teocracia fascista". Quienes no se había exiliado durante el mandato del sha lo hicieron con el de los ayatolás. Nazanin Armanian salió por segunda y última vez de Irán en 1983 para nunca volver.

Desde entonces, esta politóloga e intérprete de persa y darsi ha dedicado su vida a traducir el complejo contexto de su país a quien desea conocerlo. Ahora, el sistema político iraní se tambalea de nuevo, sacudido por unas revueltas populares que exigen un cambio de régimen y bajo el acecho de Washington, que amenaza con precipitar un cambio que se adapte a sus intereses.

¿Cómo de inminente se siente un ataque de EEUU a Irán? ¿Qué objetivos podría tener?

Aumenta por momentos la amenaza de un ataque militar de EEUU contra Irán, y de Irán contra Israel. Trump optaría por un ataque quirúrgico, cuyos objetivos serían las infraestructuras militares y las centrales nucleares, y el asesinato de los dirigentes de la teocracia. Para eso necesita la colaboración de los agentes infiltrados del Mossad [espionaje israelí] en el alto poder islámico, para luego alcanzar un acuerdo con los generales del ejército o de los "supuestos" disidentes de los Guardianes Islámicos, con el fin de hacerse con el control del país.

También están los Guardianes Islámicos, que son los verdaderos dirigentes de Irán, que pueden lanzar un ataque contra una base militar de EEUU en la zona o directamente contra Israel, con el fin de exportar la crisis interna. Sería un suicidio, como morir matando.

A Trump no le interesa desestabilizar un país productor de petróleo, menos en invierno. Sin embargo, lo que le interesa a Israel es una larga guerra civil para desgastar a uno de los tres países con los que mantiene un pulso por la hegemonía regional. Los otros dos son Turquía y Arabia Saudí.

¿Qué papel tendrían aquí los iraníes que ahora protestan en las calles del país?

Hay que tener en cuenta que el pueblo, a pesar de que va a derrocar al totalitarismo teocrático, no tendrá ningún papel en decidir su futuro. La totalidad de las fuerzas progresistas del país han sido eliminadas y estos son los únicos que podrían introducir conciencia sobre sus derechos. Las masas son muy manipulables: han creído que Trump va a salvarles de la teocracia medieval y criminal, a pesar de que en el ataque de junio sus bombas asesinaron a al menos 1.200 civiles sin rozar siquiera la sotana del ayatolá Jamenei.

En su último artículo en Público afirmaba que "La economía de Irán (...) está bajo el control de la Reserva Federal de EEUU" ¿Podría desarrollar esta idea?

En aquel artículo conté que los iraníes desayunan mirando el precio del dólar. Según haya subido su valor en el mercado negro, sube el precio de los productos iraníes. Irán importa todo lo que consume, no produce nada. Incluso el té, el arroz, el acero o los coches que se producían durante la época del sha han dejado de hacerse. Ahora importan todo, así que el precio oscila cada día. El valor del dólar en Wall Street determina lo que comen los iraníes. Esto no es independencia. Irán nunca había tenido tanta dependencia de la economía mundial, de EEUU y de sus sanciones, como la tiene ahora.

La postura de Masoud Pezeshkian parece casi de derrotismo. ¿Cuál es la situación interna del Gobierno Irán?

Hay que saber que el Estado de Irán no es una república. Las repúblicas tienen ciudadanos, que tienen partidos políticos, derechos y deberes. Eso no existe en Irán. Yo estuve en la revolución que derrocó al sha y gritábamos que queríamos una república democrática. Cuando Jomeini llega a Irán dice que quiere un Estado Islámico pero su primer ministro, Mehdí Bazargán, que era una persona más o menos moderna, le dijo que no podía hacer eso.

Así que optaron por llamarlo "República Islámica" y en la Constitución metieron la figura del califa islámico, que controla todos los poderes del Estado: puede suspender el parlamento, al presidente, declarar la guerra…

El presidente es una figura decorativa que no tiene ningún poder y Pezeshkian se ha dado cuenta de eso. Llegó al poder prometiendo que iba a cambiar las cosas, como si no supiera dónde estaba. Antes de los disturbios insinuó que se había dado cuenta de que era inútil ser presidente.

Entonces ¿todo el poder lo tiene Jamenei?

Ni Jamenei, ni los ayatolás, ni el presidente, ni el parlamento. Quién manda allí son los Guardianes Islámicos, que también controlan los servicios de inteligencia. Hace unas semanas Pezeshkian insinuó que iba a dimitir, pero parece que tras las presiones ha cambiado de opinión y ha dicho que van a resistir hasta el final, hasta el martirio. Vete a saber el plan que tiene.

Una anécdota. Su predecesor, el presidente Rohani, insinuó que [Qasem] Soleimani, el comandante de la Guardia de la Revolución Islámica que fue asesinado por Donald Trump en 2020, que planeaba un golpe de estado contra él. Soleimani le dijo entonces: "Señor Rohaní, nosotros no necesitamos un golpe de Estado". Y es verdad. Al final Rohani se fue y es una de las figuras que puede volver a aparecer en un nuevo escenario.

Te voy a dar un dato interesante. Cuando Israel mató en 2025 a una veintena de los guardianes en pocas horas, desapareció el gobierno de facto en Irán. No solo esto. Se desmoronó la economía, porque eran ellos quienes la controlaban. No hay continuidad ni nadie que les sustituya, porque es un régimen cerrado que no deja entrar a nadie que no sea extrema derecha chiita y fiel al ayatolá y que debe pasar por decenas de filtros. Pero no han podido renovar este poder.

Jamenei tiene 86 años. Está en su búnker, enfermo con cáncer. Los que ahora están al frente del país son algunos comandantes de la Guardia Islámica que no tienen poder real porque la situación se les ha escapado de las manos.

Decía que Trump no quiere un cambio de régimen en Irán. Si su plan es actuar como en Venezuela ¿en qué figuras nos deberíamos fijar?

El ejército permanecerá, pero no los Guardianes islámicos. A Trump lo que le importa es China y no quiere perderse en una guerra en Oriente Medio, por lo que querrá cerrar la crisis en Irán con un tejemaneje en el poder. Pero no podrá hacerlo por dos motivos. Primero, porque aquí está Israel, que es quién manda en Oriente Medio. Este factor no estaba en el caso de Latinoamérica. Netanyahu quiere acabar con el islamismo que tan útil le ha sido durante estos 46 años. El ayatolá Jomeini y los demás islamismos han justificado el expansionismo militar de Israel.

El resultado es el que hemos visto. El eje de resistencia [árabe] es una pantomima. Esto llevo publicándolo 40 años: es una farsa. El eje de resistencia ante Israel no es nada. Con palos y piedras no se puede luchar contra el país con la más alta tecnología militar del mundo, por encima de EEUU. Entonces, lo que quiere Trump es cerrar la crisis, poner quizá a un hombre militar con mano de hierro, como el general Al-Sisi en Egipto, y ya está. Pero para hacer todo esto, primero tiene que matar a Jamenei.

¿Cómo de cerca cree que están de esto?

Yo creo que Jamenei es un hombre muerto y que el plan que tiene su familia o parte del poder es acabar con él de forma discreta y digna, para que no le maten ni le secuestren, como a Saddam Hussein o a Gadafi. Pase lo que pase, el próximo escenario ocurrirá sin Jamenei. No será juzgado en un tribunal internacional por sus crímenes, que es mi deseo.

Las figuras que van a jugar un papel importante son Reza Pahlavi y algún militar del ejército nacional… Pero no hay otros rostros destacados en la oposición iraní, aunque esto no será un problema para EEUU. Harán lo que hicieron con Jomeini. Nosotros hicimos la revolución, no habíamos oído el nombre de ayatolá Jomeini cuando estábamos en las calles derrocando al sha. En tres meses los medios de comunicación le convirtieron en el líder indiscutible de la revolución iraní.

Bueno, ahora los medios de comunicación afines a EEUU fabricarán un líder que dará muchas entrevistas, pero lo importante será quién estará detrás. Cuando Trump dice que va a ayudar a los iraníes se refiere a que va a secuestrar la revolución iraní, que es una revolución por el bienestar, contra la crisis económica y por las libertades. Trump va a derrocar al régimen, eso sí, pero va a poner otro déspota, capitalista y primitivo.

Por último, en los medios occidentales se ha destacado mucho la relevancia de las mujeres en las revueltas ¿Cómo de importante son ellas en estas movilizaciones?¿Hay cabida para sus proclamas dentro del futuro Irán?

El primer colectivo que se lanzó a las calles contra la teocracia islámica fuimos las mujeres. Yo estuve allí. Jomeini llega el 11 de febrero de 1978 y el 8 de marzo de aquel año -el primero y último en el que nos manifestamos, porque después se ilegalizó- 200.000 mujeres iraníes salimos a las calles. Nos revelamos contra la imposición del velo y la suspensión del código de familia que habíamos conseguido tras tanta lucha. Por lo tanto, las mujeres somos las primeras que luchamos.

Luego vino la clase obrera, porque Jomeini había prometido que iba a haber un estado de bienestar, con agua, luz y transporte gratis. Tras tomar el poder dijo que preocuparse de lo material era algo de animales y que nosotros, seres humanos espirituales, tenemos que preocuparnos por expandir el islam, no pensar en mejorar la vida. Después de la clase obrera llegaron los estudiantes, y los agricultores, a los que les comenzaron a confiscar tierras para los guardianes islámicos.

Ahora, de nuevo, están todas las capas sociales en la calle. Pero también hay que decir que no hay una organización que organice esta revolución. Y digo revolución porque se han dado dos hechos que las ciencias políticas definen como revolución: que los de arriba no puedan gobernar como antes y que los de abajo, el pueblo, no quiera ser gobernado como antes.

Antes pedían reformas, mayores libertades como acabar con la imposición del velo... Ahora se sabe que todo esto es imposible. En una teocracia fascista ninguna reforma es posible. Por eso piden su derribo.

jueves, 15 de enero de 2026

La belleza de un atardecer, entre poemas


Hacia el ocaso radiante

Hacia un ocaso radiante
caminaba el sol de estío,
y era, entre nubes de fuego, una trompeta gigante,
tras de los álamos verdes de las márgenes del río.
Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera
de la cigarra cantora, el monorritmo jovial,
entre metal y madera,
que es la canción estival.
En una huerta sombría,
giraban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas oscuras el son del agua se oía.
Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta.
Yo iba haciendo mi camino,
absorto en el solitario crepúsculo campesino.
Y pensaba: “¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa
toda desdén y armonía;
hermosa tarde, tú curas la pobre melancolía
de este rincón vanidoso, oscuro rincón que piensa!”
Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente.
Lejos la ciudad dormía,
como cubierta de un mago fanal de oro transparente.
Bajo los arcos de piedra el agua clara corría.
Los últimos arreboles coronaban las colinas
manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas.
Yo caminaba cansado,
sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado.
El agua en sombra pasaba tan melancólicamente,
bajo los arcos del puente,
como si al pasar dijera:
”Apenas desamarrada
la pobre barca, viajero, del árbol de la ribera,
se canta: no somos nada.
Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera”.
Bajo los ojos del puente pasaba el agua sombría.
(Yo pensaba: ¡el alma mía!)
Y me detuve un momento,
en la tarde, a meditar...
¿Qué es esta gota en el viento
que grita al mar: soy el mar?
Vibraba el aire asordado
por los élitros cantores que hacen el campo sonoro,
cual si estuviera sembrado
de campanitas de oro.
En el azul fulguraba
un lucero diamantino.
Cálido viento soplaba
alborotando el camino.
Yo, en la tarde polvorienta,
hacia la ciudad volvía.
Sonaban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas oscuras caer el agua se oía.

(Antonio Machado)




Atardecer

Siento mi corazón en la dulzura
fundirse como ceras:
son un óleo tardo
y no un vino mis venas,
y siento que mi vida se va huyendo
callada y dulce como la gacela.

(Gabriela Mistral)




Playa de la Hierbabuena

Besa el infinito la arena
Y traen las mareas
historias del ayer
que los pueblos dejaron
escritas en la playa.

Embelesado el aire,
salobre y azul,
busca en las copas
de los pinos
las reverberaciones de la luz
incendiando las ramas
que miran al sol
del mediodía.

Tu virginal frescura
de espuma y hierbabuena
guardada en el silencio
de los días laborables
se entrega al alboroto
de los cuerpos desnudos
que llegan los domingos
en alegres bandadas
a imponerle sus voces
a la dulce salmodia
de las olas.

Hierbabuena y salitre
y la historia del mundo
dibujada en la arena
de una playa que guarda
el sagrado secreto
del silencio.

(José Gilabert Ramos)




¡Qué ancho es el Estrecho!

¡Qué ancho es el Estrecho, camarada,
para quien alcanzar la otra ribera 
es como abrazar la primavera 
e intercambiar el todo por la nada!

A bordo de una mísera patera, 
vieja la esperanza arrinconada, 
al garete, sin fe, desaborlada, 
soñando que, tal vez, es la manera

de arribar a un país hospitalario 
donde ser bien acogido sea un hecho 
tan real como ser justo y solidario.

Si en nuestras costas la ley y el derecho 
no asisten al indefenso y al precario, 
camarada, ¡qué ancho es el Estrecho!

(Francisco Malia Sánchez)



sábado, 10 de enero de 2026

Un poema de Renée Nicole Macklin-Good, luchadora por los derechos humanos asesinada en EEUU


El pasado día 7 de enero hemos podido ver por televisión unas imágenes impactantes, cuando un agente federal del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EEUU (ICE) disparó a bocajarro sobre una mujer en Minneapolis, la capital del estado de Minnesota, provocando su muerte. La víctima es Renée Nicole Macklin-Good, reconocida poeta, que también era luchadora por los Derechos Humanos. Cuando un agente intentó detenerla abriendo la puerta del coche, Renée arrancó, momento en que sufrió los disparos mortales. 

Las versiones oficiales resultan contrapuestas, según sean federales o del estado de Minnesota, pero las imágenes no dejan lugar a dudas.  Las primeras, a través de las autoridades de Seguridad Nacional, han dicho que la actuación fue en “defensa propia”, mientras que las segundas, en boca  de su Gobernador, la han considerado injustificada. Y si buena parte de la opinión pública internacional ha quedado conmocionada por lo que ha visto, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no le faltó tiempo para acusar a la fallecida de ser una “agitadora profesional”.

Por las redes está circulando un poema de Renée Nicole Macklin-Good, que fue ganador en 2020 del premio concedido por la Academy of American Poets. Lo ofrezco para su lectura en inglés y a través de la traducción hecha al castellano por Julián Axat.


On Learning to Dissect Fetal Pigs

i want back my rocking chairs,
solipsist sunsets,
& coastal jungle sounds that are tercets from cicadas and pentameter from the hairy legs of
cockroaches.
i’ve donated bibles to thrift stores
(mashed them in plastic trash bags with an acidic himalayan salt lamp—
the post-baptism bibles, the ones plucked from street corners from the meaty hands of zealots, the
dumbed-down, easy-to-read, parasitic kind):
remember more the slick rubber smell of high gloss biology textbook pictures; they burned the hairs
inside my nostrils,
& salt & ink that rubbed off on my palms.
under clippings of the moon at two forty five AM I study & repeat
  ribosome
  endoplasmic—
  lactic acid
  stamen
at the IHOP on the corner of powers and stetson hills—
i repeated & scribbled until it picked its way & stagnated somewhere i can’t point to anymore, maybe
my gut—
maybe there in-between my pancreas & large intestine is the piddly brook of my soul.
it’s the ruler by which i reduce all things now; hard-edged & splintering from knowledge that
used to sit, a cloth against fevered forehead.
can i let them both be? this fickle faith and this college science that heckles from the back of the
classroom
now i can’t believe—
that the bible and qur’an and bhagavad gita are sliding long hairs behind my ear like mom
used to & exhaling from their mouths “make room for wonder”—
all my understanding dribbles down the chin onto the chest & is summarized as:
life is merely
to ovum and sperm
and where those two meet
and how often and how well
and what dies there.


[Sobre aprender a diseccionar fetos de cerdo

Quiero de vuelta mis mecedoras,
los atardeceres solipsistas,
y sonidos de la selva costera que son tercetos de cigarras y pentámetros de las patas peludas de las cucarachas.
He donado biblias a tiendas de segunda mano
(las aplasté en bolsas de basura de plástico con una lámpara de sal ácida del Himalaya;
las biblias postbautismales, las que saqué de las esquinas de las manos carnosas de los fanáticos, las simplificadas, fáciles de leer, parasitarias):
Recuerdo más el olor a goma resbaladiza de las ilustraciones brillantes de los libros de texto de biología; me quemaban los pelos
dentro de la nariz,
y la sal y la tinta que se me pegaron en las palmas.
Bajo los recortes de luna a las dos cuarenta y cinco de la madrugada, estudio y repito.
Ribosoma
  endoplasmático—
  ácido láctico
  estambre
en el IHOP de la esquina de Powers y Stetson Hills—
repetí y garabateé hasta que se abrió camino y se estancó en un lugar que ya no puedo señalar, tal vez
mi intestino—
tal vez ahí, entre mi páncreas y mi intestino grueso, está el insignificante arroyo de mi alma.
Es la regla con la que ahora reduzco todas las cosas; de bordes duros y astillados por el conocimiento que
solía sentarse, un paño sobre la frente febril.
¿Puedo dejarlos a ambos en paz? Esta fe voluble y esta ciencia universitaria que me abuchea desde el fondo del aula
ahora no puedo creer que la Biblia, el Corán y el Bhagavad Gita me deslicen el pelo largo detrás de la oreja como solía hacerlo mamá y exhalen por la boca “hagan espacio para la maravilla”.
Todo mi entendimiento se desliza por la barbilla hasta el pecho y se resume en:
La vida es simplemente
el óvulo y el espermatozoide
y dónde se encuentran
y con qué frecuencia y qué tan bien
y todo muere allí].



viernes, 9 de enero de 2026

La actualidad de unos versos de José Miranda de Sardi contra la actitud servil frente a los poderosos


Ultimando una aproximación biográfica a la figura de José Miranda de Sardi, poeta y periodista chipionero, me he topado con unos versos de su largo poema "Reflexiones de un paria", que me resultan altamente significativos para los tiempos que corren. Aluden a la actitud sumisa de aquellas gentes humildes que en vez de luchar contra las injusticias de todo tipo, se resignan a hacerlo y se prestan al juego de quienes realmente causan sus males. 

Ya estamos viendo lo que está pasando en nuestros días, aquí y en otros países europeos, con el aumento del voto a los partidos de la derecha y la extrema derecha en algunos sectores populares. Lo que resulta muy preocupante. 

El poema lo publicó en 1922, cuando apenas tenía 23 años de edad, dentro del libro Pétalos sangrantes y al final de ese mismo año lo hizo como una separata, que fue editada y distribuida en los medios libertarios por todo el país.

He aquí los versos: 

¡Maldición para el que, ufano,
sin sentir sus propias penas,
ante los pies de la hiena
se inclina con gesto insano,
besando humilde la mano
que le cargó de cadenas!
 
¡Maldición para el ilota
que, encontrando dulce el yugo,
hace ante su vil verdugo
genuflexiones de idiotas!

lunes, 5 de enero de 2026

"Trump: bombardeo y secuestro", un artículo de Atilio A. Boron


Muy pocas veces he reproducido en este cuaderno la totalidad de un artículo que no haya sido escrito por mí mismo. La excepcionalidad tiene que ver con lo también excepcional de lo ocurrido hace dos días, después que se haya producido la agresión imperialista por EEUU contra Venezuela, y el consiguiente secuestro de su presidente Nicolás Maduro y de su esposa. Al poco de conocer la noticia, esa misma mañana no dudé en denunciarlo en este cuaderno y por otras redes sociales. El imperialismo y la vulneración del Derecho Internacional tiene una relación intrínseca, por lo que no quedarse callado ante lo ocurrido es una obligación cívica y democrática 

Considero que el artículo de Atilio A. Boron, que fue publicado inicialmente ayer en el diario argentino Página 12, tiene un gran interés, porque aporta una perspectiva muy diferente de lo que se está aireando por buena parte de los medios de comunicación, dejando  de lado a los de la derechona, en los que, como es lógico, rinden, sin ningún tipo de vergüenza, la pleitesía debida al emperador. 

Invito, pues, a leerlo.


Trump: bombardeo y secuestro

Donald Trump acaba de destruir lo poco que aún quedaba del tan mentado “orden mundial basado en reglas”. El bombardeo de numerosas instalaciones militares (y sus inevitables daños colaterales en objetivos civiles) en Caracas y alrededores seguido por el secuestro -que no “extracción”- del presidente Nicolás Maduro Moros abre un nuevo capítulo en el sistema internacional en donde numerosos actores van a poder utilizar el precedente sentado por Trump en Venezuela para resolver a su favor conflictos de poder en las más diversas locaciones del planeta.

El autoproclamado “presidente de la paz” y frustrado aspirante al Premio Nobel de la paz ha sido el más belicista de los últimos tiempos: arma hasta los dientes al genocida Benjamin Netanyahu y le prodiga toda clase de protección, desde la diplomática hasta la militar y mediática; obliga a sus indignos vasallos europeos a comprar armas y pertrechos militares para sostener al neonazi Volodimir Zelenski prolongando el martirio de la población ucraniana en una guerra que ya está irremediablemente perdida y que Trump había alardeado que la terminaría en 24 horas; extraviado por su patológica megalomanía Trump ordena bombardear el norte de Nigeria para, según él, poner a salvo a algunas comunidades cristianas supuestamente agredidas por fieles del Islam; se atribuye haber logrado la paz en Gaza, una mentira enorme porque el régimen racista israelí continúa con su matanza, ahora apelando al hambre, la sed y el colapso de la salud pública mientras más de seis mil camiones esperan hace meses en la frontera cargados de alimentos, agua y medicamentos; se vanaglorió de haber logrado la paz entre Camboya y Tailandia pero los ataques entre ambas partes se suceden sin pausa.

Y ahora es el turno de Venezuela, en una costosísima operación que duró largos meses y que culminó con el sorprendente secuestro del presidente y su señora esposa, Cilia Flores. En su conferencia pública Trump dijo que este operativo militar demuestra que Estados Unidos es el país más poderoso del mundo, un mensaje explícito dirigido a China y, en cierto sentido, también a Rusia. No sólo eso: se ungió a sí mismo como administrador imperial de Venezuela al decir que “conduciremos el país hasta que podamos hacer una transición juiciosa y apropiada”, y aclaró que Washington no va a permitir que “otro se haga con el poder en Venezuela sin tomar en cuenta los intereses de su pueblo”, suponiendo que el pueblo chavista, supuestamente abatido y domesticado, lo vaya a recibir como su salvador y no como un bandido que vino a robarle su petróleo, lo único que le interesa a Trump. A éste jamás le preocuparon la democracia, la justicia, la libertad o los derechos humanos, y mucho menos en esta parte del mundo, y las y los venezolanos lo saben muy bien.

Embriagado por sus palabras, Trump acusó a Maduro de traficar una “cantidad colosal” de drogas en los Estados Unidos por medio del (ficcional) Cartel de los Soles y de enviar disimulados como migrantes a criminales del Tren de Aragua. Además calificó al narcotráfico como una campaña orquestada por Venezuela para matar ciudadanos estadounidenses, equiparándola con las mayores organizaciones terroristas a nivel global. Una mentira más de un embustero serial: el Washington Post demostró que en su primer mandato Trump dijo 30.573 mentiras. En todo caso no deja de llamar la atención que esta preocupación por poner a salvo a la población estadounidense de los estragos del narcotráfico no haya sido tenida en cuenta cuando indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, sentenciado por la justicia de Estados Unidos a 45 años de prisión por haberse comprobado que participó en diversos operativos que culminaron con la introducción en ese país de más de 400 toneladas de cocaína y otras drogas. Pero el narcotraficante es Maduro.

La desesperación de Trump por mostrar algún éxito en la política exterior, luego de casi un año de continuos traspiés, lo impulsó a apostar todas sus fichas en la operación venezolana. Pero este fue apenas el primer acto de una tragedia que tendrá varios episodios más, y es poco probable que los siguientes sean tan afortunados para Washington como el de esta madrugada. Además incentivará conductas semejantes en otros actores del ya convulsionado sistema internacional. ¿Por qué Beijing debería esperar hasta el 2049, cuando se cumplan cien años del triunfo de la Revolución, para completar la reunificación de Taiwán, una rebelde provincia china manipulada por Estados Unidos para acosar a la República Popular China? Sobre todo si sobran los antecedentes que demuestran irrefutablemente que Taiwán siempre formó parte de China.

Entre otros antecedentes de peso hay cuatro cartas reversales cursadas entre Washington y Beijing que así lo certifican. ¿Por qué debería el régimen de Tel Aviv esperar un minuto más y no aplicar todo su formidable poderío militar para acabar con la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania y construir el Gran Israel, desde el río hasta el mar, extendiendo aún más el incendio en Medio Oriente? ¿Por qué Azerbaiyán debería abstenerse de culminar su campaña y apoderarse definitivamente de todo el territorio de Armenia? ¿Por qué Rusia debería abstenerse de acabar rápidamente la guerra descargando ahora sí todo su potencial destructivo para devastar a Ucrania y quedarse con gran parte de su territorio? ¿Qué reglas le impedirían hacer eso, en imitación a lo hecho por Trump?

Nada de lo hecho por el magnate neoyorquino debe sorprendernos. Los imperios, lo hemos repetido cien veces, exacerban su violencia en su fase de declinación. Pero pese a los himnos triunfales que hoy suenan en la Pennsylvania Avenue de Washington, el hecho de haber ganado una batalla no significa que se haya ganado la guerra. El mismo entusiasmo prevalecía cuando se bombardeaba furiosamente a Vietnam y, décadas después, a Afganistán. Y en ambos casos Estados Unidos terminó sufriendo traumáticas y humillantes derrotas. Si algo enseña la historia es que aventuras como la que hoy nos preocupan suelen terminar mal para el imperio. No hay muchos elementos para pensar que ahora el desenlace será más sonriente para la banda de delincuentes que gobierna Estados Unidos, aunque haya que esperar un tiempo porque la reacción popular ante las agresiones imperiales rara vez es inmediata. Pero una vez que se enciende es imparable.


(Imagen: fotografía de AFP/AFP, asociada al artículo publicado en Página 12).