
Cuando era joven, durante la dictadura, eran frecuentes las muertes o heridas a manifestantes por disparos al aire de la policía. Qué mala puntería tenían, nos decíamos. También recuerdo "suicidios" como el de Ruano o intentos, como el de Cancho, que se lanzaban desde las ventanas de las comisarías de policía. Recuerdo las acciones heroicas y patrióticas del Batallón Vasco-Español, de una tal ATE y algún que otro grupo, cuando Martín Villa y compañía. Y los sanfermines de 1978, con la muerte de Germán, y lo de Rentería y la policía nacional destruyendo a diestro y siniestro y robando en los escaparates de comercio y el muerto de San Sebastián. Y la muerte en el calabozo de Arregui, de ETA, poco antes del 23 de febrero de 1981. Y la de Zabalza en 1986, que huyó esposado por un túnel y se ahogó en un río. Y lo del GAL, primero con el secuestro de Marey y después con 23 personas muertas, incluidas las enterradas en cal viva... Fue en los años 80... Felipe González dijo con rotundidad que sobre el GAL "no hay pruebas ni las habrá". ¿Por qué lo dijo? Estuvo en el homenaje que dirigentes del PSOE y ex altos del gobierno tributaron a Barrionuevo y Vera cuando entraron en la cárcel en 1998. Galindo, Amedo, Domínguez y algún policía más llegaron a estar en la cárcel. Poco tiempo. Hoy se siguen haciendo denuncias de torturas. Amnistía Internacional ha reconocido algunas.
Favores, errores, horrores... Terrorismo de estado.