lunes, 21 de septiembre de 2026

"El osario", y las miradas de Pablo Picasso y Jean Cocteau ante el horror

 

Leyendo Secretos de la belleza, de Jean Cocteau, aparece Pablo Picasso y su obra "El osario". La obra del artista malagueño data de 1945, entre febrero y mayo, en los momentos finales de la Segunda Guerra Mundial y la derrota del fascismo alemán. Era el momento que se iban conociendo los horrores del nazismo, con el descubrimiento de los campos de exterminio y de quienes, pese a todo, supervivieron. 

Está inspirada en un hecho real, como había ocurrido ocho años antes con el "Guernica". En este caso estamos ante cadáveres amontonados tras una ejecución en grupo. Uno de ellos aún tiene sus manos amarrados a un poste. En la parte superior aparece una naturaleza muerta, que podría interpretarse como una muestra de la cotidianeidad del terror. El parecido con el "Guernica" resulta evidente: los no colores (grises y negros), el simbolismo, la muerte...

Cocteau queda impactado por lo que está viendo y parece dudar de que la pintura  esté en consonancia con el título y el contenido de su libro. Pero no lo hace. Y es que tanto la poesía como la pintura son realidad. 

He aquí lo que escribe:

Acabo de ver un gran dibujo sobre tela de Picasso que representa un osario. Ese dibujo es como profundizar en las innumerables líneas desdibujadas por la pintura. Estas líneas testimonian una búsqueda que no tiene que ver con hallar una línea mejor, sino con la única que puede estar allí. El resultado es, que sobre la totalidad de la superficie, la tela de Picasso no presenta la falta de sintaxis que le es propia para mostrarnos, en cambio, una escritura donde el grafólogo lee su alma como un libro abierto. El conjunto vive intensamente y aún el trazo más breve de la línea vive con la misma intensidad que el conjunto. Una mano, una espalda, una boca, un cráneo, un cuello, un codo, un seno, una rodilla, los dedos de los pies, aparecen expresados de tal forma que adquieren una fuerza heráldica. Cuentan sobre la nobleza del pintor y los altos acontecimientos que lo enaltecen.

Se contrapone a mi método gritarle a Picasso: “¡Alto! No podrás llegar más lejos”.

oOo

Llegará más lejos. Completará. Pintará.

Pero al completar y pintar alcanzará esta defensa secreta de la que hablo y que esconde la poesía bajo las máscaras donde el público puede saciar su sed de prosa y ornamentos decorativos.